Menú Buscar
Imagen ilustrativa de nanorobots que administran fármacos a las células tumorales terapia

Descubren una terapia experimental que acaba con la metástasis

Pese a que el proyecto aún está en sus primeras fases, se ha demostrado que el autotrasplante de linfocitos funciona contra los tumores más letales

4 min

La ingeniera estadounidense Judy Perkins fue diagnosticada en 2014 de un tumor de mama. Ese tumor le había desarrollado metástasis en el hígado y otros órganos. Los médicos le daban dos meses de vida. Ahora, en 2018, Judy continúa con vida y lleva dos años y medio sin tener cáncer

Un caso que se ha convertido en motivación y esperanza para muchos otros enfermos. Su recuperación empezó cuando se sometió a un autotrasplante de sus propios linfocitos. “Hemos visto cinco pacientes con remisiones espectaculares como esta, incluida otra mujer con cáncer de colon metastásico que lleva casi cinco años sin la enfermedad”, explica Steven Rosenberg, cirujano del Instituto Nacional del Cáncer de EEUU y creador de esta terapia experimental. 

Sin desarrollar

El mismo médico, asegura que esta técnica esta en proceso de desarrollo, ya que "solo el 15% de los pacientes responde" al tratamiento. Pese a ello, es una de las grandes esperanzas para desarrollar una nueva inmunoterapia contra los tipos de cáncer más letales. 

Lo más interesante de estos casos aislados es que los pacientes sufrían tumores epiteliales con metástasis en otros órganos. Este gran grupo de lesiones causa el 90% de todas las muertes por cáncer y no hay ningún tratamiento efectivo contra ellas. “Estos resultados nos dan la esperanza de poder encontrar una estrategia para tratar tumores epiteliales, por ejemplo de hígado, colon, cuello de útero, mama y otros”, detalla Rosenberg.

Nueva técnica

La nueva técnica se conoce como linfocitos que infiltran el tumor (TIL, en sus siglas inglesas), una nueva variante de inmunoterapia que podría sumarse a las ya existentes. En el mercado actual, muchos de los medicamentos que se usan para este tipo de enfermedad mezclan anticuerpos que se unen a los linfocitos y les permiten unirse a las células tumorales y destruirlas.

Esta técnica plantea algo distinto. Consiste en aislar linfocitos T que han penetrado en el tumor y seleccionar aquellos que son capaces de identificar neoantígenos, proteínas que solo producen las células tumorales. En el tratamiento de Perkins, por ejemplo, los médicos asilaron apenas 11 linfocitos que identificaban cuatro antígenos tumorales a partir de los cuales obtuvieron en el laboratorio 80.000 millones de hijos que después fueron reinyectados. Un año después, todos los tumores habían desaparecido.

No compartir

“El 80% de los pacientes con cánceres epiteliales generan linfocitos que reaccionan contra el tumor, pero de 197 mutaciones identificadas, 196 son exclusivas del tumor de ese paciente y no las comparte con ningún otro, a excepción de una mutación del gen KRAS que vimos en dos pacientes”. Este es una de las problemáticas que presenta este nuevo tratamiento. Para que pueda tener efecto en el paciente, hay que desarrollar un tratamiento exclusivo para cada uno. 

El coste de los fármacos aprobados de CAR-T es de unos 400.000 euros y los TIL podrían superarlo. La posibilidad de conseguir nuevas terapias contra los tumores más letales que casi nadie se podrá permitir es real, según reconocen algunos oncólogos. Este proyecto tiene pensado iniciarse en España, de forma de ensayo clínico, aunque todavía podría tardar dos años en ponerse en marcha.