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La fractura en el cráneo que causó la muerte del hombre hace 5.000 años / IPHES

Descubren una muerte violenta de hace 5.000 años en Calafell

Una fractura craneal habría sido la causa del fallecimiento del hombre de uno de los restos hallados en el yacimiento de Cova Foradada

Carlos Manzano
3 min

Un hombre de unos 50 años habría muerto de forma violenta hace 5.000 años a consecuencia de una fractura craneal. Así lo ha desvelado un estudio de investigadores del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (Iphes-Cerca), de la Universitat Rovira i Virgili (URV) y de la Universitat de Barcelona (UB), en el yacimiento de Cova Foradada de Calafell (Tarragona).

El individuo, que forma parte de los restos hallados en un enterramiento colectivo del Neolítico Final-Calcolítico (hace entre 5.060 y 4.400 años), habría fallecido de forma violenta por el impacto de una azuela de piedra, un tipo de azada. El cráneo del hombre fue encontrado en 1999 durante una excavación de urgencia.

Fractura mortal

El investigador de Iphes-Cerca Miguel Ángel Moreno-Ibáñez, autor principal del artículo publicado en International Journal of Paleopathology, asegura que el patrón de la fractura observado en el cráneo “ha permitido inferir el tipo de objeto que se usó para provocar la muerte del individuo”, así como la dirección del golpe. La fisura ha sido analizada tanto con lupa binocular como con una microtomografía computarizada (micro-CT).

La mayor destrucción craneal se localiza en la posición anterior al punto de impacto, por lo que el golpe fue provocado desde la espalda del individuo. Moreno-Ibáñez asegura que esta agresión se habría realizado por un atacante diestro, remarcando que “una porción de hueso quedó ligeramente hundida hacia dentro en respuesta a la presión externa”, por lo que probablemente se realizó un movimiento de palanca para extraer la azuela.

Dos lesiones curadas y fisuras mortales

El hecho de que la rotura se encuentre en el parietal (hueso lateral del cráneo) derecho y no muestre ninguna evidencia de curación es lo que hace suponer a los investigadores que fuera un ataque mortal. “Las fisuras en disposición radial, la descamación interna y los ángulos de fractura agudos nos informan de que se trata de un traumatismo perimortem, es decir, en torno al momento de la muerte del individuo”, explica Moreno-Ibáñez.

Este hombre de hace unos 5.000 años presenta dos lesiones que se habrían producido antes de morir, en el occipital (situado en la región posterior e inferior del cráneo) y en el temporal derecho, completamente curadas. Esto ha hecho deducir a los investigadores que la fractura en la zona inferior del occipital era la causa de la muerte.