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Los detenidos provocaban fallos en el sistema de los cajeros para hacerse con efectivo que no quedaba anotado en sus cuentas bancarias / EUROPA PRESS

Desarticulado un grupo criminal que estafó 11.400 euros provocando errores informáticos en cajeros

A este tipo de estafa, en la que la víctima no es la titular de la tarjeta, sino la entidad bancaria, se denomina 'teller hooking'

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Los agentes de los Mossos d’Esquadra de la comisaría del Eixample han detenido a tres miembros, dos hombres y una mujer, de un grupo criminal especializado en estafas a entidades bancarias. La policía autonómica les atribuye 15 hechos delictivos por un valor de 11.410 euros, aunque lo habrían intentado hasta 21 veces más.

A finales del mes de enero los investigadores descubrieron estos hechos mediante la denuncia del representante adscrito al grupo antifraude de una entidad bancaria. El denunciante informaba de que unas personas, utilizando tarjetas de crédito y débito, habían realizado extracciones de efectivo en diversos cajeros de Barcelona sin que las operaciones quedaran anotadas en la cuenta corriente de las mencionadas tarjetas, de forma que provocaban un perjuicio económico a las entidades bancarias.

La víctima es la entidad bancaria

La primera extracción ilícita de efectivo de la que se tiene constancia en la Ciudad Condal se remonta al 18 de diciembre y estos hechos continuaron registrándose hasta el 9 de enero. Los autores introducían las tarjetas en los cajeros, solicitaban el reintegro y, posteriormente, en el momento en el que el cajero se disponía a expulsar el dinero, cancelaban la operación y bloqueaban la salida de las tarjetas. Eso provocaba un error en el sistema que ellos aprovechaban para forzar el cajón que expide los billetes.

A este tipo de estafa, en la que la víctima no es la titular de la tarjeta, sino la entidad bancaria, se denomina teller hooking. Los autores acostumbran a utilizar a terceras personas, a las que les facilitan las tarjetas y el código personal para realizar las operaciones fraudulentas. Las tarjetas son de curso curso legal, para no levantar sospechas en la entidad afectada, y los titulares suelen recibir un porcentaje de la cantidad estafada.

De Madrid a Barcelona

Para que los titulares y el coautor de la estafa tengan liquidez en la cuenta corriente asociada a la tarjeta de crédito empleada, suelen ingresar la cantidad de dinero con la que operarán a posteriori y, una vez finalizada la operación fraudulenta, realizan la retirada del dinero ingresado anteriormente. De esta manera, muchas veces los autores llegan a multiplicar por cuatro el dinero que poseen inicialmente.

Durante el mes de verano los investigadores tuvieron constancia de hechos similares en Madrid, donde los autores llegaron a hacerse con 200.000 euros mediante el mismo modus operandi. Por estos hechos, los agentes de la Policía Nacional detuvieron a una decena de personas, pero uno de ellos consiguió huir y continuar su actividad delictiva en Barcelona. Se trata de uno de los ahora detenidos por los Mossos d’Esquadra.

Los titulares cobraban una mordida

Como los dueño de las tarjetas utilizadas para cometer las extracciones nunca denunciaron su sustracción ni un uso fraudulento de las mismas, por lo que también han sido detenidos por, presuntamente, colaborar con el autor de los hechos delictivos. Todos los detenidos cuentan con antecedentes policiales y, después de pasar a disposición judicial, han quedado en libertad con cargos.