Colau envía a una pensión a una madre con tres hijos sin casa

El Ayuntamiento de Barcelona reacciona el día antes al desahucio de la vecina, que no podía pagar el alquiler

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, con el portavoz de la PAH, Carlos Macías (d), hoy también en el Ayuntamiento / EFE
11.05.2018 00:00 h.
6 min

Ada Colau envía a una madre de tres hijos sin casa a una pensión. El Ayuntamiento de Barcelona reaccionó al desahucio de una vecina, que no podía pagar el alquiler, un día antes, lo que envió a la ciudadana a un alojamiento y no a una vivienda social, la que le tocaría por su delicada situación económica. El consistorio ha matizado que los pisos de la Mesa de Emergencia "no siempre están disponibles inmediatamente" y que, en cualquier caso, intervino para dar distintas opciones a la familia.

Los hechos ocurrieron ayer, jueves, 10 de mayo, en la calle de l'Epir del distrito de Sant Martí de Barcelona. La comitiva judicial ejecutó el lanzamiento de la ciudadana, que no pagaba el alquiler desde hacía un año y medio, y devolvió así el apartamento a su propietaria, una señora de 80 años con alzhéimer avanzado y que necesitaba la propiedad para arrendarla y pagar la residencia en la que vive.

El vaciamiento de la vivienda fue forzado por el Juzgado de Primera Instancia número 32 de la ciudad. La familia de la dueña, pese a pedir el desalojo de la inquilina y el retorno de una deuda, alertó desde que presentó la causa en sede judicial de que la arrendataria estaba en situación de emergencia social.

"Reaccionaron un día antes"

Pese a ello, los servicios sociales del Ayuntamiento de Barcelona no reaccionaron. O, como mínimo, no lo hicieron a tiempo. Cuando la comitiva judicial llegó ayer al piso de la madre, los técnicos municipales no habían conseguido una solución habitacional de emergencia para ella y sus tres hijos. "El proceso judicial duró seis meses. Durante ese periodo, el ayuntamiento no ha sido capaz de proveer una vivienda de emergencia a la inquilina. Y mi cliente necesitaba alquilar la propiedad para pagar su residencia. Reaccionaron el día antes", ha indicado la letrada de la parte denunciante.

Cuando el ayuntamiento se activó, lo hizo de forma atropellada. "Ayer, nos pidieron detener el lanzamiento durante seis meses mientras encontraban un hogar para la vecina. Respondimos que si lo hacíamos, ¿qué pasaría al vencer el plazo? ¿Y si realquilaba habitaciones? No era una solución, y hasta los activistas de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) presentes en el lugar lo entendieron. Quien falló fue el ayuntamiento: esto no era un desahucio de un banco malvado que tiene pisos vacíos para especular. Era una pequeña propiedad con la que una anciana paga su residencia", ha agregado la letrada.

Ayuntamiento: "Ofrecimos todas las opciones"

Una portavoz municipal ha querido matizar que técnicos de servicios sociales municipales "intentaron mediar con la propiedad de la vivienda hasta que [la madre] acceda al piso de emergencia que ya tiene aprobado". No obstante, la misma fuente ha agregado que las viviendas de la Mesa de Emergencia "no están disponibles inmediatamente a la aprobación por parte de la propia Mesa en muchos casos, y hay un tiempo de espera hasta que se puede entregar el hogar a la familia".

La representante municipal ha querido dejar claro que "la primera opción es que la familia se quede en el domicilio hasta que pueda disponer del piso de emergencia. En el caso del jueves, se ofrecieron distintas opciones a la propiedad, que no aceptó, incluidas las de pagar el alquiler o poner el piso en la bolsa de alquiler, entre otras". Según la portavoz, los dueños "no aceptaron y por ello se produjo el lanzamiento".  ¿Qué pasó después? "En estos casos, la familia desahuciada es atendida igualmente, y permanece en alojamientos temporales hasta que pueda disponer de un piso de emergencia. Esta familia, pues, se encuentra en una residencia temporal a la espera de que la Mesa de Emergencia apruebe la disponibilidad de la solución habitacional y la mujer se pueda trasladar a la misma".

Arrels: "No siempre hay sitio para todos"

Una portavoz de la Fundación Arrels, que lidia con el problema del sinhogarismo, ha aportado su opinión del caso. "Aunque nuestro foco es la gente que lleva tiempo en la calle, situaciones como las de la madre nos son familiares, pues nos llama gente a diario con problemas similares. En el caso descrito, el ayuntamiento ha optado por una pensión porque, al haber hijos menores, no podía dejarlos en la calle por ley. Y a menudo hay cola en las viviendas de emergencia", ha explicado una portavoz.

Según la misma fuente, servicios sociales de Barcelona elaborarán ahora un perfil de la afectada, que, a priori, cumple con todos los requisitos para obtener un hogar social. "También existe la solución del centro de urgencias y emergencias sociales (CUESB), que tiene unas 110 camas para personas en situación de necesidad. No obstante, ese recurso debe permanecer vacío la mayor parte del tiempo para acoger a barceloneses en caso de catástrofe sobrevenida", ha concluido.

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