Menú Buscar
Imagen de archivo de un comedor escolar en un colegio.

Denuncian que Serunion dejó a 60 niños sin menú pese a tirar comida

El grupo de cáterin expulsó de los comedores a los alumnos 'morosos' en Barcelona aunque cocinaba de sobras

Ignasi Jorro
3 min

"Serunion deja sin menú a niños pese a que cada día tira comida". Esta es la denuncia de fuentes internas de la empresa de cáterin parte del Grupo Elior. La firma habría dejado al menos a 60 niños de la localidad de Terrassa (Barcelona) fuera del comedor escolar durante el pasado curso pese a que cocinaba de sobras.

"Serunion tiene el procedimiento pautado. A los niños que acuden al comedor escolar con beca les controla los pagos. Si los padres no abonan la parte alícuota --la otra la paga el ayuntamiento u otra administración--, empieza el proceso de recobro", explica una fuente conocedora de la compañía.

Preguntada sobre la cuestión, la responsable de prensa de Serunion no ha atendido a los requerimientos informativos de este medio.

Tres cartas y fuera

El recobro no es nada más que tres cartas de aviso seguidas de la exclusión del alumno del comedor escolar. Esta situación se habría dado al menos en una sesentena de casos en la ciudad barcelonesa en el curso escolar que acaba de terminar.

"Serunion operaba una treintena de comedores escolares en centros educativos en Terrassa. Pese a que la situación social en este municipio es difícil, la empresa llevó a cabo el procedimiento de impagados igual", agregan las mismas fuentes.

Pierde el contrato

Precisamente, la filial del Grupo francés Elior en España ha perdido la concesión de los comedores escolares en la localidad catalana este año. Serunion cedió el pasado marzo el contrato de 14,6 millones de euros para operar 31 comedores, que suman un total de 3.500 niños y niñas.

La pérdida de la adjudicación la confirmó el Tribunal Catalán de Contratos del Sector Público en marzo, que tumbó el recurso de la firma y confirmó la adjudicación a Grupo Sehrs.

Ahora, los empleados del servicio negocian la subrogación de los trabajadores, en mitad de una fuerte guerra por el control de los comedores en Cataluña.