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Imagen del hospital Parc Taulí de Sabadell y recreación del síndrome de la Cola de Caballo / FOTOMONTAJE CG

Denuncia al Parc Taulí tras estallarle una vértebra y quedar incapacitado

El paciente asegura que el hospital de Sabadell demoró una resonancia magnética y la intervención quirúrgica "por su elevado coste"

06.01.2019 00:00 h.
6 min

Un paciente ha denunciado a la Corporación Sanitaria Parc Taulí de Sabadell (Barcelona) tras estallarse una vértebra y quedar incapacitado de por vida. El enfermo se ha querellado contra el centro sanitario de la conurbación de Barcelona por demorar, siempre bajo su criterio, una resonancia magnética y la intervención quirúrgica remediadora durante dos días de excruciante dolor "porque salían muy caros".

Según reza la denuncia presentada por su defensa legal al juzgado de Instrucción de Sabadell, y a la que ha tenido acceso este medio, el ciudadano E.A.G. ha emprendido acciones legales contra la médico forense por presunto falso testimonio después de que su acción civil contra la institución sanitaria acabara en saco roto. Ahora, E. cree que la facultativa que defendió al hospital "hizo retroceder los estándares de responsabilidad por culpa profesional a épocas desconocidas". El vecino de Barberà del Vallès (Barcelona) lo cree porque, siempre según el escrito remitido al juez, la médico "incurrió en la descarada manipulación que encubre un abandono de 48 horas" en el centro sanitario por medio de "intentando encajar el dato estadístico de progresión de una hernia en este periodo". 

"Abandono"

Según el escrito, E. acudió al hospital Parc Taulí de Sabadell el 20 de enero de 2015 con molestias lumbares y en la pierna. El personal de las urgencias lo examinó y le dio el alta con una prescripción de medicamentos calmantes. No obstante, la situación del paciente empeoró y una semana después, el 27 de enero, llamó a una ambulancia para ser trasladado al centro de atención primaria (CAP) Sant Fèlix de la misma localidad donde, según él, sí le acertaron el diagnóstico: "probable protusión discal" o daño en el disco de una vértebra de la columna. El facultativo envió al paciente al Parc Taulí, donde éste ingresó a las 6.00 horas del día siguiente y fue derivado a una planta de Reumatología a la espera de someterse a una resonancia magnética (RNM).

Joan Martí, director de la Corporación Sanitaria Parc Taulí de Sabadell (Barcelona) / TWITTER

Joan Martí, director de la Corporación Sanitaria Parc Taulí de Sabadell (Barcelona) / TWITTER

Allí comenzó el sufrimiento. Según la denuncia contra la médico forense, a la que se acusa de recurrir a la estadística para justificar la "casualidad y no causalidad" del dramático caso del vecino, el paciente quedó olvidado en la planta de Reumatología sin que nadie le practicara la resonancia magnética encargada en urgencias. Justificó el médico que no podía examinarlo, ya que el enfermo presentaba dolor o algia. El equipo del Taulí le habría argumentado también que tenía la misma prueba programada para dos meses más adelante.

Cayó de la cama paralizado

La versión de E. es muy distinta. Defiende que no se le hizo la prueba "porque es cara y había en ese momento orden de reducirlas al mínimo". En otras palabras, el denunciante cree que fue víctima de los recortes en salud, en este caso en el terreno del diagnóstico hospitalario. Cualquiera que fuere su impresión, la salud del paciente empeoró. El 30 de enero, dos días después de ingresar en el Parc Taulí, el paciente cayó de la cama con un intenso dolor, completamente paralizado. En aquel momento el equipo médico de la ciudad sanitaria sí le realizó la resonancia, aunque lo tuvieron que sedar y estirar debido a que el ciudadano se retorcía de dolor. El resultado fue concluyente: presentaba extrusión discal o herniación de un disco. Requería intervención inmediata.

Radiografía de archivo de una extrusión discal / CG

Radiografía de archivo de una extrusión discal / CG

E. fue operado de urgencia, pero los médicos no pudieron sanar su columna vertebral. Salió del quirófano con síndrome de cola de caballo o compresión de la base de la columna. A sus 41 años, ha perdido tota posibilidad de tener vida sexual, necesita ayuda de un caminador para andar y no tiene control de sus esfínteres. Su representación legal afea al Parc Taulí que no interviniera de inmediato al vecino "pese a que había un diagnóstico --acertado-- de protrusión discal del médico del ambulatorio". Denuncia "abandono total con un dolor insoportable" del enfermo en el hospital, además de las secuelas que le han quedado.