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Fachada de la Audiencia de Barcelona, donde se juzgará al hombre acusado de violar a la hija de su primo / EP

Declaran prescrito el homicidio en 1981 de una joven embarazada

La mujer desapareció en 1981 pero sus restos óseos se encontraron en 1999 enterrados en una finca de Sant Salvador de Guardiola alquilada por el acusado

4 min

La Audiencia de Barcelona ha exculpado al acusado de matar a su pareja embarazada, desaparecida en 1981 y cuyo cadáver estuvo enterrado durante 18 años en una parcela de Sant Salvador de Guardiola, en la provincia de Barcelona, al haber prescrito los delitos de homicidio y aborto que se le imputaban. En un auto, la sección quinta de la Audiencia de Barcelona estima el recurso presentado por la defensa del procesado, M.M.T., un escritor que fue detenido en Castellón en diciembre de 2018, a los 73 años de edad, como presunto autor de la muerte de su mujer.

El cuerpo de la víctima fue encontrado casualmente el 5 de enero de 1999, cuando el propietario de una parcela situada en la urbanización Cal Esteve de Sant Salvador de Guardiola estaba excavando un hoyo con la intención de plantar un olivo. Los análisis forenses practicados al cadáver establecieron que la víctima había sido asesinada entre 1984 y 1994, pero el caso fue archivado inicialmente en 2004, sin que la víctima pudiera ser identificada hasta 2017, gracias a unas pruebas de ADN que propuso la Guardia Civil.

Prescripción a los 20 años

En su auto, la Audiencia recuerda que el plazo de prescripción para los delitos de homicidio o asesinato es de 20 años y concluye que "no cabe duda" de que en este caso se ha superado el período establecido por la ley, contando desde 1994 -fecha más tardía de la muerte- hasta 2018, cuando M.M.T. fue detenido. Tras recalcar que la jurisprudencia obliga a declarar la prescripción "tan pronto como se tenga constancia de ella", la sala acuerda dar por cerrado el caso, sin que haya llegado a juicio.

La Guardia Civil detuvo al hombre tras una ardua investigación en la que se emplearon técnicas de ADN para identificar a la víctima, que según los exámenes forenses murió al recibir un balazo en el cráneo, aunque también presentaba indicios de un contundente golpe en la mandíbula.

La investigación

La Guardia Civil inició entonces una investigación y centró sus pesquisas en los propietarios de la parcela donde se halló el cadáver, sin hallar indicios que los relacionaran con la víctima. Paralelamente, el perfil de ADN de la fallecida fue incorporado a la base de datos de personas desaparecidas y cadáveres sin identificar, denominado programa Fénix, sin que en un principio se hallara coincidencia alguna con las denuncias presentadas.

Finalmente, en noviembre de 2017, la hermana de la víctima, residente en Madrid, se personó en una comisaría de la Policía Nacional para denunciar que no tenía noticias de su hermana desde 1981, una declaración que permitió centrar las sospechas sobre el detenido. La Guardia Civil comprobó que M.M.T. era uno de los propietarios del terreno de la urbanización Cal Esteve de Sant Salvador de Guardiola y que, en la época en que murió la víctima, estaba casado con una mujer con la que tenía tres hijos. La sospecha de los investigadores es que el hombre mató a la víctima en la casa que había comprado en Sant Salvador de Guardiola y que posteriormente la enterró.