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El jinete Pedro Veniss, casado con Melisa Rutilan Daurella, junto a las instalaciones del Real Club de Polo de Barcelona / FOTOMONTAJE DE CG

La familia Daurella pone estupendo el Polo de Barcelona

El jinete brasileño Pedro Veniss, marido de Melisa Rutilan Daurella, se instala en la hípica de la ciudad

07.11.2017 17:10 h.
3 min

La familia Daurella, accionistas de Coca-Cola European Partners, han dado otro paso para incrementar el abolengo del Real Club de Polo de Barcelona. La instalación ha recibido con los brazos abiertos al sobrino político de la presidenta de la embotelladora, Sol Daurella, el jinete brasileño Pedro Veniss. Casado con Melisa Rutilan Daurella, han regresado a Cataluña tras años de residencia en Bélgica.

Veniss se intentará hacer un hueco en el circuito europeo. Profesional de la modalidad de salto, ha representado a Brasil en dos Juegos Olímpicos y dos campeonatos del mundo. Junto a su caballo, Quabri de L’Isle, ha ganado tres grandes premios cinco estrellas, uno de los reconocimientos más importantes del sector. Dos de ellos en la temporada que aún no ha concluido.

Promoción de unas instalaciones propias

El propio Veniss ha explicado en la revista por excelencia del sector, el digital Ecuestre, que su equipo se ha instalado en las cuadras del Real Club de Polo con “12 caballos nuestros y de otros propietarios”. Anuncia que su “intención es levantar unas instalaciones propias cerca de Barcelona”.

Las instalaciones de la avenida Diagonal ya cuentan con una cuadra de primer nivel. La que promovió el matrimonio formado por Sol Daurella y Carles Vilarrubí y estaba dirigida el jinete español olímpico Jesús Garmendia. Ahora, de forma temporal, da cobijo a los caballos de otro miembro de la saga de la Coca-Cola.

Dos años en el Club de Polo

Los rumores en el mundo de la hípica de la capital catalana es que los Rutilan Daruella tienen un plan ambicioso para la ciudad. Se estima que seguirá el modelo que Amancio Ortega impulsó en La Coruña para su hija pequeña, el recinto Casas Novas.

El jinete brasileño estará como mínimo durante un par de años en el Real Club de Polo. Para llevar a cabo su proyecto primero necesita identificar los terrenos, adquirirlos, tramitar las licencias y construir el complejo. Un proceso que no será sencillo y del que se beneficiará la hípica más burguesa de Cataluña.

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