La cúpula de salud blinda el sistema público catalán a profesionales de otras autonomías

Los trabajadores inician una recogida de firmas para exigir a los representantes sindicales del ICS que se nieguen a firmar el nuevo sistema de movilidad

Imagen de archivo de dos profesionales de enfermería del sistema público catalán / ICS
Ignasi Jorro / Cristina Farrés
17.05.2018 00:00 h.
4 min

Los gestores del Institut Català de la Salut (ICS) han puesto en pie de guerra a los trabajadores de la empresa pública por los cambios que intenta introducir en el sistema de movilidad voluntaria abierto y permanente. El organismo gestionado por Candela Calle intenta blindarlo a la entrada de sanitarios de otras autonomías y evitar la proliferación de personal desde los hospitales a los centros de atención primaria (CAP). Lo hará mediante la eliminación del sistema de meritocracia actual.

Así se planteó en la reunión que se mantuvo el pasado 18 de abril. Un encuentro tenso, según los presentes, que se debía completar en otras dos reuniones de un grupo de trabajo de la mesa sectorial. Un ámbito de la concertación social que existe en el ICS en el que se sientan representantes de la dirección del personal sanitario catalán como las organizaciones sindicales del organismo. Es decir, Metges de Catalunya, CCOO, UGT, Satse y Catac-CTC/IAV.

Modificaciones propuestas

El plan inicial de los representantes del ICS era aprobar la modificación este viernes, en la reunión final del grupo de trabajo. Pero la oposición de los trabajadores y las batallas internas que se han desatado encallan las pretensiones de la empresa pública de la Generalitat.

Suponen un problema de primer orden e incluso hay voces en el sector que apuntan a que se estaría incurriendo en una presunta irregularidad. Los funcionarios, también los sanitarios, tienen derecho a la movilidad voluntaria. Esta prerrogativa está acotada por los principios de mérito, capacidad, igualdad y publicidad, entre otros principios que regulan la función pública.

La gran prestadora catalana se quiere cargar todo ello de un plumazo. Propone que la sanidad catalana se vehicule por el principio de idoneidad, que se juzgará con el currículum de los empleados. Contará el nivel de carrera, el tiempo trabajado o el nivel de catalán, entre otros. Ello supondrá una barrera para sanitarios de otras comunidades autónomas e, incluso, para el personal de los hospitales, premiando a la atención primaria.

Recogida de firmas

Detrás de este movimiento, que podría chocar con la jurisprudencia en la materia dictada por el Tribunal Supremo, se sitúa Calle. La directora gerente del ICS buscaba presentarse ante el nuevo Govern con un gran pacto de movilidad acordado con los grandes sindicatos de la sanidad en Cataluña, indican fuentes del sector. Será difícil que lo consiga con el consenso sindical que, inicialmente, dio por descontado.

Los trabajadores del ICS relatan su desconfianza con el resultado final del debate en este grupo de trabajo. Creen que finalmente se aceptarán las peticiones de la dirección de la cúpula de salud. Por ello, han iniciado una recogida de firmas con el objetivo de trazar líneas rojas a los representantes de los trabajadores sanitarios.

Exigencia a los sindicatos

Exigen que ratifiquen un acuerdo en el que se deje claro que sólo se pueden aprobar peticiones de movilidad voluntaria mediante criterios objetivos. Es decir, perpetuar la meritocracia que ha existido hasta la fecha. Recuerdan, asimismo, que la gerencia del ICS ha incumplido el pacto de abrir procesos de movilización interna cada dos años. Un acuerdo que se alcanzó en la mesa sectorial y resulta el calendario habitual en el resto de autonomías.

La búsqueda de adhesiones de los empleados sigue su curso.

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