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Cuevas naturales de roca / PIXABAY

Cuatro cuevas naturales de Cataluña que merece la pena visitar

Estas son algunas de las mejores cuevas que están abiertas al público en la región

6 min

En Cataluña se descubren multitud de paisajes de una belleza natural imponente y característica que no siempre son perceptibles a simple vista, sino que requieren que se profundice en su interior para conocerlos y descubrir todos sus contrastes en cuanto a materiales y escenarios. Es así como gracias a este fenómeno natural se potencia el reflejo histórico de los pueblos que habitaron la región durante la prehistoria (en el Neolítico y en la Edad del Bronce) y además se fomenta el turismo rural.

Las cuevas son una depresión del terreno causada por la erosión de corrientes de agua, hielo o lava, entre otros factores, que en sus orígenes servían como cobijo para resguardar del frío a animales y a los primeros humanos. Hoy en día estas cavidades naturales están deshabitadas por regla general, pero guardan en su interior pedazos de historia y de belleza al alcance de los curiosos que quieran visitarlas. En concreto, Cataluña cuenta con una amplia variedad de cuevas naturales repartidas a lo largo de todo su territorio. Estas son algunas de las más impresionantes:

Cuevas del Salnitre

Las Cuevas del Salnitre, también conocidas como cuevas de Montserrat, son unas de las más visitadas de la comunidad gracias a su interés histórico y cultural. Situadas en la misma montaña de Montserrat, la mejor forma de llegar hasta ellas es a través de la localidad de Collbató. 

Según cuenta la leyenda, estas cavidades naturales sirvieron de refugio a Mansuet, un personaje reconocido de Collbató que luchó contra el ejército francés al inicio del siglo XIX. Además del guerrillero, aquí se refugiaban también el resto de los aldeanos que huían de los soldados invasores. Dentro de las Cuevas del Salnitre la temperatura es uniforme durante todo el año, unos 14 grados. La sala de la catedral, que es la que da inicio al recorrido, es inmensamente amplia con 35 metros de altura y unos 60 de longitud.

Cuevas de Seriñá

Las Cuevas del Seriñá son un yacimiento arqueológico del Paleolítico que se encuentra ubicado en la pequeña localidad de Seriñá, en la provincia de Girona. Este asentamiento fue descubierto en el siglo XIX por el prehistoriador Pere Alsius i Torrent y aglutina diferentes cavidades naturales, entre las que se encuentran la cueva Reclau Viver, la cueva l'Arbreda, la de Pau y la cueva del Mollet. Todas ellas pertenecientes al actual Parque de las Cuevas Prehistóricas de Seriñá.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

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Estos espacios naturales son de interés cultural gracias a la tradición histórica que representan, y constituyen uno de los mejores yacimientos de la Europa occidental para conocer el paso del hombre de Neandertal al hombre moderno.

Cueva de las Maravillas

La Cueva de las Maravillas, descubierta en el año 1968, es una de las cavidades subterráneas habilitada para ser visitada dentro del conjunto de cuevas que se distribuyen en la localidad de Benifallet, en la provincia de Tarragona.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Coves de les Maravelles, a Benifallet. Molt recomanables!

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Este espacio natural tiene un recorrido de 500 metros, en los que se pueden apreciar todo tipo de estalactitas, estalagmitas y columnas con las que se abre paso un paisaje digno de película. Estas cavidades naturales destacan por tratarse de fenómenos naturales especialmente excéntricos. Además de la Cueva de las Maravillas, en el entorno se diferencian las siguientes: L’Avenc del Sitó, la Cueva d’En E. Marigot, l’Aumediella Gran, la del Dos y el Avenc del Catalanismo.

Cueva del Manel

La Cueva del Manel, también conocida como Cueva Nueva y Cueva Roja, es la de mayor recorrido dentro del conjunto de cavidades naturales que forman parte del Parque Natural de Sant Llorenç del Munt i l'Obac, en la provincia de Barcelona.

Fue descubierta en el año 1899 por los descendientes de Antoni Quadras i Feliu, conde de Sant Llorenç del Munt. Actualmente tiene un recorrido de casi 800 metros, con un desnivel de 64 metros, y supone la oportunidad perfecta para disfrutar de una vista a un espacio natural de una belleza exuberante. En concreto, es frecuentada principalmente por excursionistas y aficionados a la espeleología, debido a las facilidades de acceso de las que dispone.