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Una trabajadora clasifica test de antígenos en un CAP de Barcelona / EUROPA PRESS

CSIF denuncia un elevado número de casos del síndrome de ‘burnout’ en el personal de los CAP

El sindicato alerta del agotamiento físico y psicológico de los profesionales de la salud derivado de una mala gestión sanitaria

3 min

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), el sindicato más representativo de las administraciones públicas, denuncia que los trabajadores de los Centros de Atención Primaria (CAP) sufren una sobrecarga de trabajo que ha derivado en un elevado número de casos de ansiedad, estrés y síndrome de burnout en su puesto de trabajo.

Estos hechos vienen derivados, según CSIF, de las políticas que han llevado --y llevan-- a cabo las direcciones de los centros sanitarios en lo relativo a la gestión de la pandemia y a unas condiciones organizativas nocivas para el personal.

Mala gestión de las direcciones

El sindicato defiende que, aunque la mayor parte de los trabajadores sanitarios ejercen sus funciones con la máxima profesionalidad, debido a la mala gestión por parte de las direcciones de los centros, los profesionales sufren niveles muy elevados de estrés, angustia y de hartazgo con el sistema.

CSIF asegura que muchos trabajadores están saturados y que la presión a la que están siendo sometidos desde hace meses afecta, no solo a su vida profesional, sino también a la privada. Sin embargo, el sindicato aclara que este problema de salud mental no solo se deriva de una mayor presión asistencial a causa de la pandemia del Covid, sino también de la gestión de los centros. “El burnout no lo está causado únicamente la elevada demanda asistencial que tenemos. Podemos llenar hojas y hojas de situaciones perversas y testimonios de indefensión, y creemos que es fundamental hacerlo público, ya que después de tocar muchas puertas para solucionarlo no hemos obtenido resultados”, afirman algunos de los trabajadores.  

Protocolos contra el acoso laboral

El sindicato aclara que en Cataluña cada centro cuenta con una dirección autónoma e independiente, por lo que los directivos tienen la potestad de modificar las condiciones laborales de sus trabajadores sin un criterio definido, lo que genera entre la plantilla un estrés añadido.

Esta autonomía, que según el sindicato se utiliza en algunos centros para amedrentar y someter al personal, está perjudicando a los trabajadores. Esta situación de indefensión estaría provocando un deterioro en la salud del personal sanitario de los CAP. “El mayor problema al que nos enfrentamos es que entre nuestros dirigentes abundan personas que han llegado a su cargo de forma opaca, que asumen que tienen la posesión de una empresa pública y libertad para actuar a su antojo, muchas veces a expensas de sus subordinados, para luego atribuirse méritos que no les corresponden”, estallan los trabajadores. Para revertir esta situación, el personal solicita ahora que se unifiquen los criterios para las direcciones de los CAP y que se elaboren protocolos contra el acoso laboral.