Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Imagen ilustrativa de una persona en riesgo de suicidio / PX

La crisis económica tras la pandemia aumentará el riesgo de suicidio

El miedo al desempleo genera trastornos de ansiedad, depresión e incluso adicción al alcohol

5 min

Un confinamiento prolongado puede aumentar el riesgo de suicidio. Así lo ha alertado la Fundación Española para la Prevención del Suicidio, que denuncia que no se están teniendo en cuenta las consecuencias que la reclusión por la pandemia puede tener para la salud mental de la población.

“La reclusión compromete el equilibrio de la salud mental, y puede dar lugar a determinados trastornos de ansiedad o del estado de ánimo, pero también tendrá efectos a medio y largo plazo, por las consecuencias de la inactividad empresarial y laboral durante el confinamiento”, explica a Crónica Global su director y psicólogo, Andoni Anseán.

Crisis y suicidios

Anseán advierte que la crisis económica de 2008 ya mostró sus efectos negativos sobre la estabilidad emocional de la población. “Existe una relación entre las altas tasas de paro y las de suicidio. Investigaciones a nivel europeo relacionaron el aumento del 1% en la tasa de desempleo con un aumento del 0,8% en la tasa de suicidios de personas con menos de 65 años, pero también aumenta la ideación suicida y los intentos”, señala.

Un hombre con síntomas de depresión, indicativo de un posible acto de suicidio / PIXABAY
Un hombre con síntomas de depresión / PIXABAY

El encierro, unido a la paralización de la actividad económica, que se traducirá en desempleo, compromete la estabilidad psicológica. “Cuánto más se ahogue la economía del país, peores serán sus consecuencias también para la salud mental y el riesgo suicida”, apuntan desde la fundación, cuya demanda es atender las patologías emocionales durante la emergencia sanitaria. “Otros países también atienden a otras esferas que van más allá del control de la pandemia, no solo se centran en frenar la expansión del virus”, señala el especialista.

Control de la pandemia

“Es lógico que un epidemiólogo o a un inmunólogo se centren en este campo, pero también habría que consultar a profesionales de otras esferas, como a los especialistas en salud mental y nosotros no vemos que exista una preocupación por este ámbito y más allá de frenar el coronavirus”, lamenta Andeán.

Desde la fundación subrayan su preocupación por el escenario que vendrá tras la reclusión. “Pasará factura, lo hemos aprendido de otras crisis, por eso pedimos que al control del virus se incorporen otros criterios. Entre ellos, flexibilizar las restricciones. Otros países nos enseñan que la gente puede salir a correr, ir a los parques, pasear a los niños”, señala como medidas para rebajar la tensión.

Consecuencias del confinamiento

Y es que, según apunta este psicólogo, este encierro sin fecha final genera trastornos de ansiedad. “En la crisis de 2008, aumentaron el 20% las consultas sobre trastornos del ánimo --depresivos-- en atención primaria, el 8% los de ansiedad, y el 5% los relacionados con el consumo de alcohol. Unos cuadros que, junto a la depresión y el insomnio podrían repetirse tras el confinamiento”, alerta. También “conflictos interpersonales --durante la convivencia-- donde existe un riesgo, no solo de violencia física, sino psicológica, que también afecta a la salud mental”.

Un hombre que podría estar pensando en el suicidio / PIXABAY
Un hombre con problema emocionales / PIXABAY

Desde la fundación reclaman que las administraciones “vigilen, no solo el virus sino, el estado anímico de la gente” y un refuerzo en la atención psicológica para cuando se levanten las restricciones de movilidad. “Cuando todos salgamos de esta situación, y llegue la crisis económica, nos encontraremos con un paisaje desolador, con muchos despidos, incertidumbre y fragilidad empresarial y laboral. Eso dará lugar a trastornos de salud mental que tendrán que ser atendidos”, concluye Anseán.

Destacadas en Vida