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Parte de un contrato a una maestra del año 1923 / CG

Así eran los contratos a maestras en los años 20: prohibido casarse, fumar ni salir de la ciudad

Las mujeres dedicadas a la docencia también tenían la obligación de estar en casa entre las 20.00 horas y las 6.00 horas

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Las maestras españolas de los años 20 gozaban de muy pocas libertades. Sus contratos laborales incluían una serie de prohibiciones a las que las mujeres que se dedicaban a la docencia debían cumplir. El primer requisito era ser soltera. Además, no podían casarse; de hacerlo, el contrato quedaría automáticamente anulado.

Éste es el primer punto de un documento histórico que reproduce un contrato laboral para las maestras que entraba en vigor en septiembre del año 1923, cuando se produjo el golpe de Estado de Primo de Rivera. No solo no podían casarse las profesoras, sino que tampoco tenían permitido “andar en compañía de hombres”, como especifica el punto número tres, ni “viajar en coche o automóvil con ningún hombre excepto su hermano o su padre” (punto 8).

Contrato completo de maestras españolas de 1923 / CG

Contrato completo de maestras españolas de 1923 / CG

Toque de queda

También era una actividad restringida pasear por la heladería del centro y salir de la ciudad sin el permiso expreso del Consejo de Delegados. Además, había toque de queda: entre las 20.00 horas y las 6.00 horas tenían que estar en su casa si no era para “atender función escolar”. Las maestras tampoco podían fumar ni beber cerveza, vino ni whisky, motivos de cese.

El aspecto también estaba regulado por el contrato. No vestir “ropas de colores brillantes”, no teñirse el pelo, no usar vestidos más de cinco centímetros por encima de los tobillos, llevar al menos dos enaguas y no maquillarse eran también exigencias. Finalmente, era responsabilidad de las profesoras mantener limpia el aula: barrer, fregar, encender el fuego para que a las 8.00 horas –cuando llegaran los niños– estuviera la habitación caliente y limpiar la pizarra.