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Radiografía digital acerca de un cáncer de pulmón en una imagen de archivo / EP

La contaminación provoca el 36% de las muertes por cáncer de pulmón

Los neumólogos piden medidas preventivas para combatir la polución atmosférica, aunque admiten que el 80% de los casos de este tumor se deben al tabaquismo

4 min

El 36% de las muertes por cáncer de pulmón se asocian a la contaminación del aire, según alerta la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), por lo que pide medidas preventivas para combatir la polución atmosférica.

Con motivo del Día Mundial Contra el Cáncer, que se celebra el viernes 4 de febrero, la sociedad de neumólogos ha difundido un comunicado en le que alerta de que cada año hay unas 265.000 defunciones atribuibles a la contaminación, reconocida como un carcinógeno humano por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El 80% de los casos son por el tabaquismo

Según estos profesionales, las partículas en suspensión PM10 y PM2,5 son las más peligrosas para la salud pulmonar humana, aunque reconocen que el 80% de los casos de este tumor se deben al tabaquismo.

No obstante, señalan que el cáncer de pulmón es cada vez más común entre las personas no fumadoras, un hecho que obliga a la entidad a plantear la influencia de la calidad del aire en el desarrollo de este tipo de tumores. “Debemos asumir que el aire que respiramos presenta una elevada concentración de contaminantes y muchos de ellos causan cáncer”, apuntan los responsables de la SEPAR.

“Un factor de riesgo claro”

La entidad explica que la masiva morbimortalidad del cáncer de pulmón hace imprescindible la aplicación de estrategias de prevención y diagnóstico precoz, siendo fundamental el reconocimiento de los factores de riesgo implicados: “La contaminación ambiental es causante de cáncer de pulmón, como demuestra la sólida evidencia disponible tanto a nivel epidemiológico como biológico”, señala la sociedad.

Por su parte, la bióloga y miembro del Área de Medio Ambiente de la SEPAR, María Jesús Cruz, explica que los profesionales de las enfermedades respiratorias no pueden permanecer indiferentes ante esta realidad, pues “la contaminación del aire es un factor de riesgo claro de esta enfermedad y pone en peligro a un gran número de personas, especialmente las que viven en núcleos urbanos”.

Piden una toma de consciencia social

En este sentido, la bióloga pide a los profesionales una “toma de consciencia social y de los poderes públicos sobre este hecho para poder combatirlo de forma decidida y adecuada”, del mismo modo que se ha hecho durante los últimos años con el tabaquismo.

Las partículas en suspensión (PM) son los contaminantes atmosféricos clasificados como los más dañinos porque están compuestos por una mezcla heterogénea de sustancias, como nitratos, sulfatos, carbono, compuestos orgánicos y metales. Según su diámetro aerodinámico, se clasificarán en PM10 –si es menor de 10μm– o PM2.5 –si el diámetro es menor de 2,5μm–.