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Los petardos y los fuegos artificiales provocan efectos muy nocivos en los perros en Sant Joan / CG

Consejos para proteger a los perros en Sant Joan

Ayuda poner la música más alta, no acariciar al animal si tiene miedo, llevarlo atado y utilizar GPS por si se escapa, pero entidades como SOS Galgos exigen una regulación más estricta

5 min

La verbena de Sant Joan es una gran fiesta para los humanos, pero supone un infierno para los perros. Los petardos y los fuegos artificiales provocan un efecto muy negativo en las mascotas, pues son muy sensibles al ruido. Entidades que se dedican a la protección de los animales, llegadas estas fechas, ofrecen consejos para minimizar el impacto de la pirotecnia en la salud de los perros, mucho más grave de lo que se suele pensar. Sin embargo, se trata de soluciones provisionales que no resuelven el problema.

SOS Galgos, una entidad que realiza una intensa labor de sensibilización sobre la situación de los galgos y trabaja para mejorar el nivel de protección legal de los animales de compañía, exige una regulación más estricta para evitar el sufrimiento de los canes y las personas vulnerables al ruido. En los animales, que tienen un oído mucho más agudo, la pirotecnia les genera un alto nivel de estrés, taquicardia, temblores, falta de capacidad respiratoria por ansiedad, pérdida de control e incluso hasta la muerte.

La entidad da algunos consejos para que, en Sant Joan, los perros estén lo más protegidos posible. Sin duda, hay que extremar las precauciones. SOS Galgos aconseja cerrar las ventanas y poner la música más alta; no acariciar al animal cuando tiene miedo para evitar que interprete que lo estamos premiando; reorganizar los paseos del día, intentando eludir las horas de más estruendo; llevarlo atado, ajustar bien su collar antifuga e invertir en un GPS para saber dónde buscarlo en caso de pérdida.

Aturdidos por el pánico de las explosiones, los perros pueden experimentar comportamientos agresivos o huidas. El umbral máximo establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) a partir del cual se pueden generar daños en el oído es de 120 decibelios, pero algunos artefactos pirotécnicos pueden superar fácilmente esta cifra. 

Pirotecnia silenciosa

“Creemos que existen alternativas y un amplio margen de actuación, sin tener que abandonar las tradiciones, para minimizar los perjuicios de los petardos con el objetivo de lograr una convivencia más responsable que proteja a los colectivos con mayor vulnerabilidad al ruido, como los ancianos, los niños o las personas con autismo, y mejore el bienestar de los animales”, sostiene la entidad. En este sentido, la directora y cofundadora, Anna Clements, defiende "una regulación más estricta para evitar el sufrimiento de los animales. Creemos que existen alternativas y margen para conservar las tradiciones sin que los animales sufran".

Según Clements, SOS Galgos es partidaria de “abordar las deficiencias educativas para evitar conductas incívicas, como las de grupos adolescentes tirando petardos por la calle que parecen disfrutar aterrorizando a los perros. Para caminar hacia una sociedad más consciente y respetuosa hay que tratar el problema de raíz, desde la educación”. En este sentido, la entidad imparte talleres de bienestar animal en colegios para "sensibilizar y generar empatía".

SOS Galgos insta a las instituciones a apostar sin complejos por disminuir el impacto sonoro que provocan siguiendo el ejemplo de otras ciudades europeas y “promover los pueblos y ciudades libres de ruido”.

Los perros tienden a sufrir enfermedades mentales / PicsbyFran EN PIXABAY
Los perros sufren mucho debido a los petardos / PicsbyFran EN PIXABAY

La organización reclama el fomento de la pirotecnia silenciosa, así como “limitar drásticamente” los días y los horarios en los que se pueden lanzar petardos durante la verbena de Sant Joan u otras fiestas. 

SOS Galgos es una organización sin ánimo de lucro con sede en Esplugues de Llobregat​ (Barcelona) que lucha por la defensa de la raza de perro galgo en España, llevando a cabo un programa de adopción y trabajando en los campos educativo y legislativo. Desde hace 20 años, se dedica a rescatar y buscar un hogar a los galgos autóctonos, criados en exceso y usados indiscriminadamente en la caza de liebres, abandonados, ahorcados, degollados y arrojados a pozos y cunetas cuando se considera acabada su vida útil. Hasta la actualidad, SOS Galgos ha dado una nueva vida a más de 3.000 galgos.