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Alba Vergés (i), consejera de Salud, con Laura Pelay, secretaria general de Salud (d) / CG

Cisma en Salud en plena crisis por los rebrotes

Dos lugartenientes de la consejera Alba Vergés se pelean en medio de la sangría de dimisiones por la cerrazón de Laura Pelay, secretaria general de la consejería

6 min

Cisma en el Departamento catalán de Salud en plena crisis por los rebrotes del virus SARS-CoV-2. Dos lugartenientes de la consejera catalana de Salud, Alba Vergés, están peleados, se critican y apenas se hablan. Son Laura Pelay, secretaria general del departamento, y Adrià Comella, director del Servicio Catalán de Salud (CatSalut). A esta riña se le une el goteo de dimisiones provocadas en parte, precisamente, por la cerrazón de Pelay a la hora de negociar con la plantilla.

Lo explican fuentes internas del equipo de Vergés. "El problema no es la consejera, sino sus contramaestres. Laura Pelay y Adrià Comella han reñido y apenas se hablan. Han llegado a enfrentarse públicamente", explican las voces consultadas. "Pelay es una pieza clave en la consejería. Tiene la llave de toda la parte laboral. Toda negociación pasa por ella, lo que exige que sea una persona de talante dialogante", explican. No es el caso. "Un ejemplo: Pelay vetó dos veces a los sindicatos diciéndoles que no eran tan importantes como para merecer un encuentro con Vergés. Es inaudito, pero los sindicatos están empezando a echar de menos a Toni Comín", admiten.

Tres dimisiones imputables a Pelay

A esta pugna se le unen las tres dimisiones acaecidas en el Departamento de Salud en los últimos meses. Han salido del cuartel general de Travessera de Les Corts Joan Guix, secretario de Salud Pública; César Velasco Muñoz, director de la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitarias (AQuAS) y Josep Ramon Morera, jefe de gabinete técnico de la consejería. "Con matices, pero son marchas imputables al papel de Pelay. Su capacidad de negociar con los altos cargos es nula", explican las mismas fuentes. Lo ratifican otras voces que han negociado con la exsecretaria de Trabajo y Bienestar de UGT. "Es intratable. No saluda, ni habla, te da la espalda. Es ingobernable", insisten.

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Josep Maria Argimon, gerente del ICS; Adrià Comella, director del CatSalut, y Laura Pelay, secretaria general de Salud / CG

Todo ello está pasando factura a Alba Vergés. "La consellera no está consiguiendo conformar un equipo estable. La sensación de provisionalidad en la consejería es total. Vergés puede tener buena voluntad, pero sus lugartenientes le impiden actuar con eficacia", explica otra alto cargo que prefiere no aportar su nombre. Y eso que durante el primer pico de la pandemia la titular del departamento trató de imprimir carácter a su equipo. "Configuró un núcleo duro, pero faltó coordinación. Un ejemplo: durante el primer pico de la pandemia, llegaron a salir resoluciones para los sanitarios contradictorias el mismo día. Emitidas unas por Salud y otras por Presidencia. Con este panorama, ¿a quién tienen que hacer caso los sanitarios?", se preguntan fuentes del sector.

Anuncio estrella en Girona

El disenso en el seno de la Consejería de Salud llega en mal momento. El equipo de Vergés lidia con repuntes de positivos de coronavirus en Barcelona y L'Hospitalet de Llobregat y contagio comunitario en Lleida. Hoy, de hecho, Salud y el Ayuntamiento de Barcelona concretarán las nuevas restricciones en la Ciudad Condal para atajar el envite del patógeno, que ya ha dejado 29 brotes solo en la capital catalana. "Fíjate que Emergencias de Cataluña lleva semanas comprando material. Venía un nuevo rebrote y ya lo tenemos aquí", recuerdan fuentes del SEM. El combate de Salud contra la nueva ola de coronavirus se está librando sin secretario de Salud Pública. No hay cerebro desde la marcha de Joan Guix. Ello se nota. Ayer, por ejemplo, lo pidió toda una autoridad como Antoni Trilla, epidemiólogo del Hospital Clínic y asesor de Torra y del Gobierno.

Sin timonel al frente de Salud Pública, Vergés trató de acallar las críticas de empresarios y alcaldes anunciando que muscula el programa de rastreo de contactos de casos de Covid-19. Hoy viernes se espera a la consellera en Girona, acompañada del presidente Quim Torra y el vicepresidente Pere Aragonès. Firmarán convenios y escucharán al sector. Y dejarán caer una noticia bomba: el nuevo Hospital Josep Trueta se construirá en terrenos del municipio de Salt, pese a la oposición de la plantilla del complejo sanitario público. La noticia debería dar algo de aire a una consejería que está permanentemente bajo presión por culpa de la situación epidemiológica. Y por grietas en el equipo que podrían acabar en más dimisiones, según las fuentes consultadas.