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Captura del vídeo en el que Javier García explica su historia como conductor de metro y los ocho suicidios / BBC MUNDO

Un conductor de Metro deja su trabajo tras vivir ocho suicidios

Javier García renunció al sueño profesional que había tenido toda su vida tras presenciar los fatídicos incidentes y lleva los brazos tatuado en recuerdo de lo sucedido

3 min

Javier García vivió una juventud accidentada, aunque siempre tuvo como sueño capitanear alguno de los trenes que circulan bajo los pies de los barceloneses. Una tradición familiar, puesto que su padre fue maquinista del Metro de Barcelona. No obstante, vivió uno de los momentos más desagradables de su carrera: el suicidio de una persona mientras trabajaba. Y no una vez, sino hasta en ocho ocasiones

El porcentaje de conductores que viven un accidente es muy baja, según recoge BBC Mundo. Muy pocos maquinistas deben afrontar este desagradable suceso, que los puede dejar marcados de por vida e incluso con algunas secuelas psicológicas. La historia supera todas las quinielas y se convierte en un echo verdaderamente excepcional. 

Experiencia traumática

El joven había vuelto del ejército tras una adolescencia conflictiva. Al volver, su padre le propuso trabajar en el Metro y aceptó. Al poco tiempo de comenzar, era 1991, llegó primer suicidio. "Fue un día a las 3 de la tarde. Una chica venía corriendo por el andén y al llegar a la altura de la cabina se tiró de cabeza contra el cristal, cayó a la vía… y la arrollamos" explica García al medio antes mencionado. 

La situación más desagradable fueron las "dos semanas fatídicas". El afectado sufrió un suicidio: una persona iba corriendo por el andén y se tiró en la vía. Coincidió con la Navidad, y decidió tomarse 13 días de baja. El mismo día que volvió sufrió los peores augurios, puesto que un señor de 80 años saltó a la vía y puso la cabeza en el raíl

Tren número 13

El exconductor de Metro tiene los brazos tatuados. Para él, esas imágenes cuentan las historias de las personas que decidieron suicidarse en el Metro. Uno de los tatuajes tiene un número 13 tatuado: cinco de los ocho arrollamientos se produjeron mientras conducía ese tren. 

La asistencia psicológica ha mejorado dentro de TMB. El extrabajador lamenta que cuando tuvo esos desgarradores sucesos, tuvo un psicólogo tiempo después pero en ningún caso al momento. Ahora, la atención al conductor es prácticamente inmediata desde el momento del accidente. Los especialistas consultados por BBC Mundo revelan que nunca han atenido "a alguien que haya tenido más de dos arrollamientos en toda su carrera".