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Comisaría de los Mossos en Les Corts / EP

La comisaría de los Mossos en Les Corts, el agujero negro de Interior

La falta crónica de personal y el estado deplorable de las instalaciones convierten el Área de Custodia de Detenidos en "el destino más penoso" de Barcelona

5 min

Pese a las reiteradas quejas sindicales ante la Consejería de Interior, la comisaría de los Mossos en Les Corts sigue siendo uno de los agujeros negros del cuerpo policial. No solo por la falta crónica de personal, sino por las pésimas condiciones en que trabajan los agentes.

La comisaría acoge el Área de Custodia de Detenidos, que aloja temporalmente a los ciudadanos arrestados en la región metropolitana de Barcelona. Sin embargo, desde hace semanas los efectivos del departamento han tocado fondo. Actualmente, apenas se cuenta con dos o tres mossos para vigilar a un centenar de detenidos. La situación "preocupa" a fuentes consultadas por Crónica Global, que llegan a calificar el equipamiento como "una olla a presión" a punto de estallar.

Calabozos sin agentes

Imma Viudes, portavoz de SAP-FEPOL, aclara que la instalación no experimenta un estrés pasajero motivado por la crisis del coronavirus. Al contrario, el fin del estado de alarma ha provocado un rebote en las tasas de delincuencia que no ha ido acompañado de un refuerzo de la plantilla.

"Los mandos han cogido a los efectivos y se los han llevado a áreas donde se cree que son más necesarios. Como hay una política de aumentar las patrullas, se dejan de lado otros servicios", explica Viudes. Uno de ellos es precisamente la unidad de detenidos. De hecho, ésta ya presenta una rotación anual de agentes, que tras un año en Les Corts son transferidos a otros destinos. A estos ciclos se suma que este verano se han vaciado los calabozos para encargar a muchos funcionarios la instrucción de atestados, otro de los cometidos de la comisaría.

"Estamos desbordados"

"Hace un par de días solo había un agente y un sargento para 100 detenidos”, relata la sindicalista. De nada han servido los apoyos "insuficientes e ineficaces" de uniformados procedentes de otros distritos. El día a día bajo estas circunstancias machaca a los mossos, que deben preservar la seguridad con ratios de 50 contra 1 --cuando harían falta al menos 10 o 12--.

Otros sindicatos comparten el mismo malestar. USPAC ha declarado que los servicios están "desbordados" por la sobrecarga de trabajo, que muchos efectivos se han ido al plan de costas y que los "veteranos están saturados". El sindicato también denuncia la situación de otras comisarías de la capital catalana --como las de Sant Andreu, Nou Barris y Horta-Guinardó--, aunque recalca que el área de detenidos "está dejada de la mano de Dios desde hace tiempo".

Plagas de pulgas

A la infradotación de trabajadores se une el estado deplorable del edificio: "Las condiciones son insalubres. Es un sótano sin ventilación y con luz artificial. Incluso ha habido plagas de pulgas, cucarachas y sarna". Sin duda, "es el destino más penoso de toda Barcelona", zanja Viudes.

También se ha desprovisto a la sección del médico y la enfermera que atendían tanto a los ingresos como a los empleados. Las fuentes destacan que su retirada pone en riesgo a los miembros del área ya que se ven incapaces de dar respuesta ante cualquier emergencia sanitaria. "Esta situación hace demasiados años que dura. Hemos pedido por activa y pasiva a los mandos que den soluciones, pero la falta de efectivos es global", asegura SAP-FEPOL. Un año más, la comisaría de Les Corts sigue siendo una muestra de la mala gestión de la Consejería de Interior.