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El consejero catalán de Salud, Toni Comín, en una imagen de archivo.

Comín saca pecho de la sanidad catalana tras cinco años de recortes

El sector se muestra escéptico ante el nuevo plan de la consejería que estará vigente hasta 2020, que ya se ha presentado tres veces

Margalida Vidal
3 min

La sanidad catalana vio como sus fondos públicos se reducían 1.400 millones de euros entre 2010 y 2015. El Consorci Sanitari de Terrassa es un ejemplo: en cuatro años, su presupuesto ha disminuido en 50 millones. Tras cinco años de recortes que han afectado tanto a los trabajadores del sector como a los pacientes que han sufrido largas listas de espera y el cierre de centros sanitarios, el consejero de Salud, Toni Comín, saca pecho de la situación en la que se encuentra el sector.

“Muchos países europeos soñarían con tener los indicadores de esperanza de vida que tenemos en Cataluña”, ha afirmado este lunes en la presentación del Plan de Salud 2016-2020. Comín ha aprovechado la ocasión para loar la labor de los trabajadores, pero, sobre todo, la “salud” del sistema.

Tercera presentación

Es la tercera vez que se presenta el documento, que incluye 11 retos, cuatro ejes, 12 líneas y 47 proyectos. El 19 de julio fue la primera ocasión en que se dio a conocer el proyecto de la Consejería para los próximos cuatro años. Dos días después, Comín volvía a introducir las líneas de actuación en las que se quieren centrar. Este lunes, el presidente catalán, Carles Puigdemont, ha acudido al acto de presentación celebrado en el Palau de la Generalitat.

El evento ha contado también con la presencia del director del Servicio Catalán de Sanidad (CatSalut), David Elvira, y la directora general de Planificación, Pilar Magrinyà. Los tres han dirigido elogios al sistema sanitario catalán, sumergido en la polémica, especialmente en los últimos meses.

“Un milagro de los profesionales”

Comín no ha negado lo innegable, los recortes, pero sí se ha jactado de tener a unos profesionales en el sector que se muestran precavidos con el plan. “En un momento de caída de los recursos, que no haya caído la calidad es un milagro que debemos a los profesionales”, ha afirmado.

Parte de estos empleados de la salud ven con escepticismo las nuevas líneas que apunta el documento. “Estamos tan acostumbrados a que nos digan una cosa y hagan lo contrario que queremos ser prudentes”, explican fuentes de la Marea Blanca. Admiten que ven un cambio en el lenguaje y, por primera vez, el concepto determinantes sociales en sanidad. “Tenemos argumentos sólidos para tener cautela”, concluyen.

Sanidad pública

“Queremos un sistema asistencial universal, de calidad y público”. Así de rotundo se ha mostrado Comín, que ha protagonizado desde que llegó al cargo en enero una campaña de privatizaciones de las que colectivos de trabajadores de la salud han denunciado en repetidas ocasiones.