Menú Buscar
El consejero catalán de Salud, Toni Comín (en la imagen), deroga el polémico proyecto CIMS.

Comín cede ante la CUP y finiquita el embrión de convenio sanitario de Girona

El 'conseller' de Salud deroga el CIMS, el polémico plan de fusión entre el mayor hospital público y el concertado de la región

Ignasi Jorro
3 min

El consejero de Salud del Gobierno catalán, Toni Comín, ha fulminado el embrión de convenio sanitario de la región de Girona. El Servei Català de Salut (CatSalut) ha derogado el proyecto CIMS, que pretendía coordinar los dos mayores centros sanitarios de Girona, uno público y otro concertado. La iniciativa nació en 2013 con oposición de Catalunya Sí Que es Pot (CSQEP) y la CUP, y ha fenecido tras una pingüe inversión en márketing.

Según ha podido saber Crónica Global de fuentes sindicales, el nuevo acuerdo estratégico entre el Hospital Josep Trueta de Girona --público-- y el Institut d'Assistència Sanitària de Salt --concertado-- cancela ex profeso el plan de coordinación anterior.

"Dinero en publicidad"

La cancelación, escondida en el nuevo pacto de alianza estratégica entre ambos complejos médicos, al que ha podido acceder este diario, llega tras una sucesión de polémicas. El proyecto CIMS se estrenó en abril de 2013 con la promesa de mejorar la eficiencia y la calidad asistencial mediante la creación de sinergias.

La realidad, sin embargo, fue distinta. "El CIMS topó con una oposición casi unánime del sector. El plan abrió la puerta a derivación de pacientes a la sanidad privada. Pese a que se creó un Consejo de Participación, la hoja de ruta era opaca y no se sabía su presupuesto. Incluida una suma ingente de fondos públicos para publicidad", explican las mismas fuentes.

Concesión política, proyecto personal

Además de una concesión a los partidos contrarios al plan, CSQEP y la CUP, la eliminación del CIMS en Girona supone una zozobra de los equilibrios internos en la sanidad catalana. El proyecto lo tutelaba el doctor Vicente Martínez Ibáñez, ex gerente del CatSalut en la región y actual máximo directivo del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona.

"El doctor Martínez Ibáñez asumió el CIMS como algo personal. Bombardeaba la intranet de los empleados con correos que cantaban las bondades del plan, e incluso se presentaba en los turnos de noche del Hospital Josep Trueta para venderles el plan", subrayan los profesionales consultados.

Según las mismas fuentes, derogar el proyecto es una decisión de Joaquim Casanovas, nuevo gerente territorial del organismo en el territorio, que fulmina así una iniciativa que pilotaba Martínez Ibáñez.