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La policía extra de Colau en el Raval dura 48 horas

Los vecinos del barrio barcelonés denuncian que "nadie garantiza su integridad" tras nuevas algaradas en la zona

04.10.2018 18:10 h.
4 min

La policía extra de Ada Colau en el barrio del Raval de Barcelona dura 48 horas. Los vecinos de la zona de la calle Riera Baixa han denunciado hoy que "nadie garantiza su integridad" después de que una dotación especial prometida por el Ayuntamiento de Barcelona se quedara apenas dos días en la zona. Al "no cumplirse" lo prometido por el consistorio, debatirán hoy en asamblea "las acciones que llevarán a cabo". 

Los residentes han ilustrado su malestar con un vídeo en el que se observa a un joven sin camiseta que se pelea con otro. Después, detiene el tráfico en la calle, un coche tras otro. Lo hace una y otra vez sin que aparezca una patrulla policial para apartarlo. "Llevamos todo el día sin agentes en la esquina. Ahora mismo". Es el mensaje que acompaña la grabación, cuyos hechos habrían ocurrido esta mañana en el barrio central de Barcelona.

La policía dura 48 horas

El incidente de hoy ocurre después de que el equipo de Ada Colau retirara la presencia policial permanente de Mossos d'Esquadra y Guardia Urbana en la confluencia de las calles Hospital y Riera Baixa. El dispositivo fue acordado con los residentes ante el creciente número de episodios de incivismo e inseguridad en la zona.

La medida la implementó el equipo de gobierno municipal de Barcelona en Comú (BComú) tras las quejas de vecinos y comerciantes, que dieron un ultimátum al Ejecutivo local. Exigieron la pasada semana 24 horas de vigilancia o "cortarían la calle Hospital". La petición llegó tras detectar "continuas peleas y un aumento de dos a siete robos diarios en la zona", según informó uno de los representantes a Telecinco. Colau acató y montó un dispositivo "hasta que se calmaran las cosas". Ha durado 48 horas.

Quebradero de cabeza

Cabe recordar que el incivismo y la inseguridad se han convertido en uno de los lunares en la gestión del gobierno municipal de la confluencia de izquierdas. Quejas vecinales por este motivo han surgido en barrios como el Raval o la Barceloneta, que han derivado en protestas y un tsunami vecinal ante la sede consistorial que tuvo lugar el pasado 15 de septiembre.

Antes de ello, la propia alcaldesa de Barcelona fue reprobada por la oposición municipal en agosto tras la paliza de un grupo de manteros a un turista en la plaza de Cataluña. Todos los partidos salvo la CUP pidieron la dimisión de Colau como responsable de Seguridad y el nombramiento de un experto en la materia consensuado con el resto de grupos municipales. Fue la tercera censura conjunta del mandato que encajó la munícipe tras los reveses de abril por las políticas en el distrito de Ciutat Vella y julio por la gestión económica.