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Imagen de archivo de la terraza de la Baguetina Catalana en la plaza Sagrada Família ocupando casi toda la acera / CG

Colau amplía el veto a las terrazas

Barcelona ordena los veladores de la calle Marina, en las inmediaciones de la Sagrada Familia, que debe dejar media acera libre

5 min

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, sigue adelante con la ordenación de las terrazas en las calles próximas a la Sagrada Familia, donde se concentra un enorme volumen de turistas. La comisión de gobierno municipal ha aprobado definitivamente la distribución previa de los veladores de la calle de la Marina en el tramo comprendido entre las avenidas Diagonal y Meridiana.

La normativa establece los criterios de instalación de las terrazas que se podrán instalar en este ámbito, y prevé hacerlos compatibles con el disfrute del espacio público por parte de los vecinos y vecinas. El visto bueno definitivo a la regulación llega después de que el gobierno municipal haya llevado a cabo un proceso participativo para definir la propuesta inicial, que no ha recibido alegaciones.

De cara al futuro

La medida es preventiva, dado que no se trata de una zona polémica en este sentido. El ordenamiento está pensado de cada al futuro, lo que explica que la propuesta oficial no haya sido contestada.

Los objetivos de esta distribución previa son garantizar el flujo de peatones, el acceso a edificios y espacios públicos y la visión tanto de la perspectiva como las fachadas; procurar un ordenamiento global; respetar el uso de la calle como vía de comunicación y transporte; evitar la sobrecarga de usos, y preservar los espacios de estancia y encuentro.

Además, se ha tenido en cuenta la tipología de la calle, que no tiene una anchura homogénea en toda su longitud y que presenta una sección dividida por varias alineaciones de árboles que, a su vez, contribuyen a unificar en zonas los usos que concurren.

Entre los árboles o farolas

Bajo estos criterios, se contempla que este tramo de la calle de la Marina cuente con un máximo de 202 mesas y 808 sillas --cuatro sillas por mesa--, distribuidas en grupos de cuatro, seis u ocho en dos hileras --una en los tramos más estrechos--, en función de la anchura libre en cada tramo concreto. Estos grupos se colocarán entre los alcorques de la línea de arbolado más cercana a la fachada, alternando con el ritmo vacío-lleno que forman las farolas, con lo que se consigue una distribución ordenada y sin desvirtuar las dos franjas reservadas la circulación de peatones. El grado de ocupación de los cuidadores en relación al espacio libre de este ámbito es de un 2,3%.

Entre las terrazas y la calzada queda una anchura libre aproximada de 11 metros, por donde se producirán las circulaciones de los peatones que acudan a las estaciones de bus y otros elementos. En general, se mantiene un espacio libre entre la fachada y la terraza de cinco metros, y se marca una distancia mínima de dos metros, ya que la sección transversal entre la fachada y la primera fila de arbolado va disminuyendo.

Media acera libre

Por este motivo, en el tramo comprendido entre las calles de Casp y Ausiàs Marc las agrupaciones propuestas serán de tres mesas de una fila. Los chaflanes y en las calles perpendiculares, las terrazas se ubicarán a 0,8 metros de la calzada con una fila de mesas para asegurar el 50% de la acera libre.

En cuanto al mobiliario admitido, más allá de las mesas y las sillas se admitirán sombrillas, que se han de poder plegar y que deberán estar alineadas entre sí. Todos los elementos de la terraza deberán ser retirados del espacio público a la hora de cierre, y no se permite la colocación de jardineras o mamparas ni de ningún otro mobiliario auxiliar en este tramo.