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El popular cocinero atiende a una periodista de televisión en la presentación de la campaña de Codorníu, en diciembre de 2014.

Codorníu rompe con el mediático chef Jordi Cruz un año antes de lo previsto

La firma cavista fichará a otro cocinero por la escasa atención al contrato del popular participante en Masterchef

Redacción
3 min

Jordi Cruz, que protagonizó el año pasado la campaña de No somos Champagne, somos Codorníu, tenía un año mas de contrato con la marca de cava. La campaña de la famosa agencia de publicidad SCPF no cumplió las expectativas el año pasado y este ejercicio han reinterpretado el “Somos Codorníu” sin mención al champagne de la mano de una serie de carteles modernistas de Casas, Utrillo y Sunyent, entre otros.

Ni rastro en Codorníu del mediático chef Cruz, independientemente de su creciente popularidad televisiva y de su éxito en Àbac, un restaurante dos estrellas Michelin de Barcelona.

Expectativas frustradas en la empresa

Las razones parecen ser de carácter profesional. En Codorníu se esperaba mucho más de Jordi Cruz que solo aparecer en el spot: debía contribuir a la innovación de la marca de cava y elevar el nivel de su gama de productos premium, así como trabajar aportaciones gastronómicas de maridaje, de fusión entre sus platos estrella y cavas de la gama Cordorníu. 

La relación con los técnicos de la casa ha sido imposible y, según aseguran fuentes internas, la predisposición ha sido nula. Las mismas fuentes aseguran “que el cocinero es peor que las grandes artistas de otros años”. Critican que su caché no era de actor, sino de embajador de la marca, que debía contribuir activamente a su promoción y aportar valor en el desarrollo de producto durante todo el año; otros mencionan que no tiene equipo y no le interesan estos temas.

Advertencias previas de rescisión

Las amenazas de rescisión de contrato llegaron hace meses de lo más alto de la dirección de la firma cavista, pero parecía no importarle lo más mínimo. El entorno del chef asegura que todo obedece a un mal entendido entre el representante, la agencia de publicidad y Codorníu, ya que su trabajo diario en el restaurante Àbac y la televisión no le deja margen de maniobra para otros proyectos; además que el propietario de Abac y su jefe de facto ya hace una excepción permitiendo su participación en Masterchef.

Codorníu ha ejecutado la rescisión del contrato de forma unilateral y ya ha anunciado la contratación para dos años de otro super chef catalán con varias estrellas Michelin para cumplir con el cometido original de Cruz.