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Una foto de archivo de unas pastillas de ibuprofeno

Cinco casos en que nunca debes tomar ibuprofeno

Un estudio de 'Journal of the American College of Cardiology' constata que en algunos pacientes aumenta el riesgo de sufrir un ictus o un infarto al automedicarse con este antiinflamatorio

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El ibuprofeno es uno de los medicamentos más conocidos entre la población y a los que se recurre ante cualquier dolor leve o molestia. Dolor de cabeza, de garganta, inflamación, la regla para las mujeres, etc. Su popularización lo ha convertido en uno de los medicamentos estrella, un antiinflamatorio no esteroide, que pese a necesitar receta, se puede comprar sin ella en todas las farmacias españolas.

Este medicamento presenta algunos riesgos para la salud. Los médicos aseguran que nunca se debería superar la cantidad de 2.400 miligramos diarios, es decir, no más de cuatro pastillas de 600 gramos. Tras realizar varias pesquisas, la OCU ha criticado que "resulta aún más grave comprobar que solo en dos farmacias de las visitadas preguntaron para quién era el medicamento y que en ninguna de ellas se preocuparon de conocer los antecedentes médicos del paciente". En España, se venden 47 millones de cajas anualmente.

Riesgo de ictus e infartos

Pese a que es un medicamento apto para la mayoría de pacientes, algunas personas no deberían tomar ibuprofeno nunca. Un estudio publicado por Journal of the American College of Cardiology constata que algunos consumidores presentan problemas cuando consumen este medicamento y anticoagulantes orales. En estos casos se ha registrado un mayor riesgo de sufrir infartos y mayores posibilidades de sangrado.

Asimismo, pacientes que toman medicamentos como meloxican, naproxeno, diclofenaco o ketorolac. Entre estos pacientes el riesgo de ictus isquémico fue significativamente mayor, mientras que el ictus hemorrágico fue similar. Los autores del estudio explican que "no hay datos suficientes sobre la dosis utilizada o las causas por las que los pacientes tomaron estas medicinas»" y critican la costumbre extendida entre la población de automedicarse. Asimismo, otras personas que nunca deberían tomar este fármaco son aquellos que sufren problemas cardiovasculares, ya que su consumo puede favorecer la aparición de infartos e ictus. Mujeres en el primer o segundo trimestre del embarazo, personas con enfermedades en el hígado o riñones y aquello que han padecido alguna úlcera.