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Grabación de un vídeo sobre ciencia para Youtube / IDIBELL

La ciencia catalana aprende a ser popular en Youtube

La divulgación se convierte en un pilar imprescindible entre los jóvenes investigadores para promocionar su trabajo en los laboratorios

8 min

Ser científico en el siglo XXI no se reduce a dedicar toda una vida a la investigación, sino también a dar a conocer los descubrimientos más allá de los círculos de expertos. Frente a la idea clásica y estereotipada de que la ciencia es una parcela de conocimiento accesible solo para unos pocos, las instituciones están haciendo grandes esfuerzos para que los futuros científicos aprendan a explicar el trabajo que realizan en los laboratorios. Y para aprovechar la juventud de estas promesas de la ciencia, ¿qué mejor herramienta que Youtube?

El proyecto Stand-up Science es uno de los que potencia la divulgación científica entre los jóvenes investigadores del lnstitut d’Investigació Biomèdica de Bellvitge (Idibell), con la colaboración del Ayuntamiento de L'Hospitalet de Llobregat. Los estudiantes de doctorado, de entre 25 y 30 años, tienen la oportunidad de exponer su área de investigación a través de un vídeo corto y explicativo que será distribuido a través de las redes sociales. Joan Duran, gestor de la Unidad de Comunicación y Cultura Científica del Idibell, explica que estas píldoras audiovisuales "están adaptadas a todo tipo de público" y que, para conseguir este objetivo, los predoctorados son instruidos en lo que él denomina "lenguaje youtuber".

'Tuberías' para luchar contra el cáncer

El Stand-up Science ha celebrado este año su tercera edición y, con los nuevos seis proyectos elegidos, rozarán la veintena de vídeos de ciencia divulgativos en internet. Uno de ellos es el de Judith Llena, estudiante predoctoral que investiga el efecto de la angiogénesis en el tratamiento del cáncer. ¿Y qué quiere decir eso? Comprobar si la creación de un mayor número de vasos sanguíneos ayuda o no a que la terapia oncológica sea más eficaz. Ella lo explica haciendo un paralelismo con un sistema de tuberías como el de cualquier casa.  

 

Explicación de la angiogénesis, por Judith Llena / IDIBELL

Judith hace suya la máxima comúnmente atribuida a Albert Einstein que reza que "no entiendes realmente algo a menos que seas capaz de explicárselo a tu abuela". Asegura que "cuando consigues que las cosas sean más sencillas para los demás, se hacen más fáciles para ti" y que ahora, después de aprender a traducir conceptos complejos a un lenguaje sencillo, incluso "lo aplicas hasta sin querer". 

'Traducir' el lenguaje científico

La joven reconoce que a veces "es complicado" explicar conceptos que en círculos científicos "se conocen de sobra" a un público más amplio, uno de los aspectos que más dificultan la divulgación científica. Para ello han contado con la colaboración de Eduscopi, una empresa fundada en 2015 en Barcelona y dedicada a ofrecer servicios de comunicación sobre ciencia.

Salva Ferré, codirector de la compañía, explica que el objetivo es hacer que los investigadores "sean capaces de comunicar lo que hacen de una forma distinta" y para "un público más amplio". Ello requiere un proceso de aprendizaje --a través de talleres prácticos-- y puesta en escena que puede llegar a durar hasta dos meses antes de que los vídeos de estos youtubers científicos corran por la red.

Saber de ciencia y cómo transmitirla

Tanto Ferré como Toni Pou, el segundo codirector de Eduscopi, destacan que la ciencia ha dejado de lado durante mucho tiempo la necesidad de explicar sus estudios. "Muchas veces, en las carreras no se hace la reflexión", señala Ferré. "Creamos la empresa porque vimos que hacía falta profesionalizar el sector de la comunicación científica", agrega Pou, "la ciencia es una actividad estratégica en la sociedad […], está cambiando el mundo y por eso la comunicación científica es más relevante que nunca". 

Ambos directivos admiten, por otra parte, que la tendencia está cambiando y que cada vez hay más investigadores --sobre todo, jóvenes-- con el interés de dar a conocer su trabajo. De este mismo modo piensa Sandra Ortonobes, más conocida como La hiperactina, nombre de su canal de ciencia de Youtube. Esta barcelonesa defiende que, en la actualidad, la gran mayoría de proyectos de investigación científica agregan entre sus objetivos "la comunicación y la divulgación" del mismo. "La gente con sus impuestos está pagando esta investigación y merecen saber qué se hace con ese dinero", recuerda. 

 

Vídeo sobre divulgación científica en internet de 'La hiperactina' / YOUTUBE

'Simplificar' el lenguaje

Tanto la youtuber como el socio de Eduscopi Toni Pou defienden las redes sociales --y en especial, la plataforma de vídeos-- como un gran aliado para acercar la ciencia a la sociedad. Aunque para ello haya que utilizar un lenguaje más sencillo del habitual o incluso "simplificar" contenidos, un aspecto que siempre ha creado controversia en este terreno, en el que el rigor llega a un grado superlativo.

Eso sí, una cosa es reducir la complejidad del lenguaje y otra muy diferente crear informaciones falsas. "Es verdad que internet da pie a bulos, fake news, etcétera, pero ello hay que combatirlo con información de calidad y rigurosa", cosa perfectamente compatible con "con un lenguaje propio como por ejemplo el de Youtube", destaca Pou. "Cualquier persona puede subir contenidos a internet" y ello provoca que "a veces se difundan barbaridades", señala Ortonobes, pero "combatir esta desinformación también es responsabilidad de los divulgadores científicos", sea por el canal que sea.