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Cartel de 'Se vende' de una inmobiliaria en una vivienda, que los okupas han convertido en su 'modus vivendi' / EP

Chantajes a la inmobiliaria y compensación económica: el 'modus vivendi' de algunos okupas

La Audiencia de Barcelona confirma la sentencia condenatoria contra tres hombres por no desalojar un inmueble del Raval hasta conseguir una "compensación económica"

3 min

Algunos okupas han convertido en su modus vivendi los chantajes a las inmobiliarias, a quienes reclaman una compensación económica para abandonar una vivienda que tienen en venta. Es el caso de tres allanadores, de entre 28 y 31 años, que invadieron una propiedad y, para salir de ella, chantajearon a los dueños. 

Según La Vanguardia, la Audiencia de Barcelona ha confirmado la sentencia condenatoria contra ellos por no desalojar el inmueble hasta conseguir una “compensación económica”. Unos hechos que se remontan a 2017, cuando los tres acusados forzaron las cerraduras de dos entresuelos en una finca del Raval, en Barcelona. 

Actitud "prepotente y chulesca"

Las viviendas, tal y como recuerda la Sección Octava, “estaban recién rehabilitadas, amuebladas y con una televisión cada una”. Además, dos compradores extranjeros ya habían abonado una parte del precio en concepto de arras, concretamente un 10%. Según la ley, en caso de que la adquisición no se pueda ejecutar, la inmobiliaria está obligada a indemnizar a los compradores con el doble de la cantidad entregada como fianza. Es decir, en este caso 60.000 euros por vivienda.

Fachada de la Audiencia Provincial de Barcelona / CG
Fachada de la Audiencia Provincial de Barcelona / CG

La sentencia de la Audiencia de Barcelona destaca el grave error que supone que el letrero de se vende continuase colgado en la fachada. Los extorsionadores se aprovecharon de esta circunstancia, pues averiguaron que los pisos ya tenían comprador y actuaron en consecuencia. Cuando la inmobiliaria les solicitó que se marcharan se topó con una actitud “prepotente, chulesca, de burla y agresiva”, según ese medio.

Se hacen pasar por víctimas

A partir de entonces, los okupas se hicieron pasar por estafados. Según ellos, un hombre "con traje que pasaba por la calle” les dio las llaves de los pisos, pero no del portal, a cambio de sendas fianzas de 3.000 euros. Los tres acusados okupaban uno de los entresuelos y empezaron a chantajear a la inmobiliaria.  Primero, 10.000 euros “en concepto de compensación económica para marcharse”. Finalmente, acabaron aceptando 8.000.

La sentencia confirma la condena “por un delito de coacciones con la modalidad agravada de impedir el disfrute de la vivienda” y otro delito de robo, ya que se llevaron uno de los dos televisores.

Dos de los condenados tienen antecedentes policiales y todos han recibido ya tres años y diez meses de prisión por unos hechos de 2017. Tras cinco años de espera, la decisión de la justicia afirma que los acusados también tendrán que devolver el dinero.