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Cristales en el interior del vagón accidentado en la Estación de Francia el viernes en Barcelona / CG

La línea de Cercanías del accidente en la Estación de Francia: una conexión 'negra'

La R2Sud de Renfe, que discurre paralela a la costa, acumula incidencias, fallos y atropellos continuos

28.07.2017 10:22 h.
4 min

Algunos son fortuitos, otros producto de la calidad de la infraestructura. La línea R2Sud, que el viernes ha visto como uno de los trenes que discurren por ella ha embestido una topera en la Estación de Francia de Barcelona, dejando más de 50 heridos, es una de las más afectadas por incidencias, fallos y averías.

Ello la convierte en una de las líneas negras de las Cercanías de Barcelona.

La conexión une Sant Vicenç de Calders (Tarragona) con la Estación de Francia de Barcelona. Discurre paralela a la costa, y acumula varios episodios de robo de cable eléctrico, atropellos, fallos técnicos e incidencias en los últimos años.

Línea muy utilizada

Fuentes sindicales lo atribuyen al "uso intensivo de la infraestructura". Según el personal, por esta línea "pasa el Barcelona-Valencia, que en el futuro utilizará la vía del AVE, además de algunos Regionales. Ello se suma a la gran cantidad de pasaje al ser la conexión de la costa".

Así, las mismas voces explican las continuas caídas de la R2Sud por "tensionamiento de la catenaria, las vías y el resto del sistema".

El material rodante, bajo su punto de vista, no es la causa de los repetidos sucesos.

Retrasos continuos

Cualquiera que fuere la causa, una de las quejas frecuentes de los usuarios son los retrasos. La línea circula frecuentemente con demoras por fallos en distintos puntos de la infraestructura. La última fue el pasado 10 de junio, cuando una avería entre las estaciones de Sants y Bellvitge generó retrasos en el enlace.

Antes, la R2Sud ya pinchó el 6 de junio en Sant Vicenç de Calders; el 10 de mayo por el descuelgue de una catenaria; el 24 de abril por una "incidencia" en la salida de la Estación de Barcelona-Sants y el 22 de marzo por la misma causa.

El 14 de marzo, los viajeros llegaron tarde por la caída del sistema en el apeadero de Passeig de Gràcia; el 28 de febrero, por "causas ajenas" a Renfe; el 21 de febrero, por motivos desconocidos y el 13 de febrero por incidencia técnica.

Fallos técnicos

El 18 de enero la instalación falló entre Sant Vicenç de Calders y Vilanova; el 12 de enero, en la Estación de Francia y el 9 de enero la línea cayó por un fallo ténico en la Estación del Garraf.

El 30 de diciembre del año pasado ocurrió exactamente lo mismo por otro desajuste en Vilanova i la Geltrú. El 8 de diciembre pasó lo propio por avería en las instalaciones de Adif entre Sitges y Cunit y el 30 de noviembre, la misma situación se repitió en Sitges.

Uno de los capitulos más graves ocurrió el 3 de octubre del año pasado, cuando un tren procedente de Flix quedó parado en la entrada del Garraf. Dejó retrasos de más de 45 minutos en la conexión.

Infortunio

Además de las incidencias de infraestructura, la configuración de la línea genera demoras por situaciones ajenas a Renfe y Adif.

Un atropello el pasado 18 de junio se saldó con demoras de más de 90 minutos en la R2Sud y otras cinco líneas de Cercanías, además de la conexión Barcelona-Valencia.

Ocurrió lo mismo el pasado 2 de marzo --retrasos de 45 minutos--, el 11 de febrero; el 25 de diciembre y el 8 de septiembre del año pasado.