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Zona del derrumbe de 144 nichos en el cementerio de Montjuïc de Barcelona / CG

Cementiris de Barcelona es incapaz de identificar a los 350 cuerpos del derrumbe de Montjuïc

La empresa municipal bloquea los análisis de ADN que quieren los familiares; los expertos advierten de que los test son "muy complicados"

07.01.2018 00:00 h.
7 min

Cementiris de Barcelona (Cbsa) es incapaz de identificar a los cuerpos de la catástrofe de Montjuïc, un derrumbe de un bloque de 144 nichos que sepultó en octubre del año pasado a hasta 350 cadáveres.

La empresa municipal que comanda Jordi Valmaña desoye a los familiares de los fallecidos y obstruye el inicio de las pruebas de ADN que permitirían identificar los restos, ordenarlos e inhumarlos de nuevo.

Según ha informado el abogado que representa a una decena de afectados, Josep Maria Palacio, Cementiris y el concejal del ramo, Eloi Badia (Presidencia, Agua y Energía), “han desoído la petición de efectuar test de ADN y se han limitado a poner a trabajar a dos antropólogas y a convocar dos reuniones en tres meses”.

Preguntados sobre si realizará los análisis y en qué tiempo y condiciones, ni la sociedad municipal ni el ejecutivo local de Barcelona han contestado a los requerimientos informativos de este medio.

Cuerpos incompletos

Quien sí ha aportado su opinión son directivos del sector de los servicios funerarios cercanos a la sociedad que dirige Valmaña.

Cementiris tiene un problema de una dimensión colosal. Los 350 cuerpos están mezclados, porque algunas sepulturas tenían ‘reducciones de restos', menos resistentes que un ataúd’”, han explicado.

“Este proceso consiste en exhumar un cadáver tras los dos años que establece la ley, sacarlo de la caja y volverlo a colocar en una recipiente más pequeño. Con ello se gana espacio para colocar otro féretro de un familiar”.

“Con el hundimiento de octubre, se partieron y dispersaron las reducciones. Si quisieran identificar todos los restos, deberían practicar un test a cada hueso. El cuerpo humano tiene más de doscientos. Lo probable es que queden cuerpos incompletos”, han continuado.

Hay otro problema. “Cementiris no ha localizado a todos los familiares. Faltan cerca de 30. Y para marcar cada hueso hay que cotejarlo con muestras de parientes directos”.

“La tarea es titánica”

Desde el plano técnico, la doctora Amaya Gorostiza, gerente del Laboratorio de Identificación Genética de Genomica, Grupo Pharma Mar (antiguo Grupo Zeltia), recuerda que habrá otras dificultades. 

“Las muestras de ADN tienen que extraerse de los restos en mejor estado, seleccionando los que no estén dañados. Es importante igualmente tomar ciertas precauciones para evitar contaminaciones, por ejemplo por el personal que los haya manipulado hasta el momento", avisa.

“En ADN forense se utilizan principalmente tres tipos de test: los marcadores autosómicos que se heredan al 50% de los progenitores, y dos marcadores indirectos de vía materna (ADN mitocondrial) y paterna (cromosoma Y).  En cualquier caso, para asegurar el resultado es necesario obtenerlos por duplicado”, recalca la profesional.

Los familiares, clave

Para ello, sin embargo, se requerirán pasos previos que Cementiris no ha procedido a dar: la elaboración de un perfil genético de los parientes.

“Ello requiere elaborar de antemano una base de datos genética de los familiares, como se hizo con el accidente de Spanair. ¿Se ha hecho?”, se ha preguntado Gorostiza.

La directiva, que trabaja en la firma líder del sector en análisis genético, avanza que el coste inicial del proceso alcanzaría “los 300 a 600 euros por caso, y sólo para empezar a trabajar, sin el laboratorio”.

No consta, de momento, que Cementiris haya procedido tampoco a contratar a un laboratorio --necesariamente acreditado-- para acometer el trabajo genético-forense. "Están ganando tiempo", lamenta el abogado Palacio. 

La zona en la que se derrumbaron 144 nichos del cementerio de Montjuïc / CG

La zona en la que se derrumbaron 144 nichos del cementerio de Montjuïc / CG

“Es muy lento”

Otra especialista, Teresa Perucho, directora de la empresa acreditada Genyca, advierte de que el proceso de identificación de ADN de los cuerpos de Montjuïc sería muy lento. “Hay que identificar el hueso correcto, hacer un perfil genético, elaborar otro con un hijo o una hija de cada familiar y luego cotejarlos”, enumera.

¿Por qué hijos? "Porque comparten el 50% de ADN del padre y de la madre. En cada generación se pierde otro 25% de legado", ilustra.

La investigadora subraya que si Cementiris no encuentra a los 30 titulares de los nichos o a familiares directos de todos los 350 cuerpos “quedarán restos sin identificar”.

“Es como en el accidente de Spanair de 2008. Quedó un cuerpo de un niño sin identificar, pero se sabía que volaba un menor sin padres en ese vuelo. Ello permitió aislar su identidad del resto por descarte”, narra.

“Depende del objetivo”

La consejera delegada de Genyca fija en “35.000 euros” el presupuesto inicial de los análisis, sin las horas de trabajo ni ningún otro coste añadido, como los peritajes o las probables compensaciones.

“Se trata de saber lo que quiere Cementiris y con qué presupuesto cuenta. ¿Identificar todos los restos? ¿Juntar todos los restos para formar los cuerpos? ¿Entregar los cuerpos enteros a las familias?”, se inquiere la también exprofesora de Genética Humana.

“Hay otras maneras de identificar restos, como preguntar a los familiares. "¿Tenía el fallecido algún clavo en el cuerpo o rotura ósea identificable? El problema de ese método es que hay que dar con la parte en cuestión, y que pueden coincidir casos similares”, alerta Perucho.

La profesional subraya que “hay precedentes” de identificaciones masivas, aunque en las mismas se actuó de inmediato con los parientes para poder garantizar que los análisis de ADN fueran satisfactorios.