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Una madre y su bebé tras el parto en Cataluña / EFE

Cataluña reorganiza los partos ante el coronavirus

El Covid-19 ha modificado la asistencia a las mujeres embarazadas que viven con cierto miedo el momento de dar a luz

10 min

Los partos no se pueden parar”, así de contundente, evidente y claro se muestra el presidente de la Sociedad Catalana de Obstetricia y Ginecología, Oriol Porta. Lo que sí sucede en tiempos de epidemia del coronavirus SARS-CoV-2 son los cambios en protocolos, visitas y hospitales donde se llevan a cabo.

El Hospital del Mar de Barcelona o del Vendrell (Tarragona), por ejemplo, ya no atienden partos, se han derivado. En el primer caso al Hospital Sant Joan de Déu (Esplugues de Llobregat) en caso de no tener sospecha de que la madre sea Covid positivo y sino al Hospital Vall d’Hebron. En el caso de la capital del Baix Penedés, los partos se derivan al Hospital de Santa Tecla de Tarragona.

Derivaciones

Son sólo dos ejemplos, pero la Consejería de Salud de la Generalitat ha elaborado una Guía de actuación frente a casos de infección por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 en mujeres embarazadas y bebés, en la que se muestra cuales son los hospitales de referencia para las pacientes Covid positivo. Asimismo da una visión a mujeres y profesionales de cómo actuar en estos casos.

El Hospital de la Vall d'Hebron es el centro de referencia para las mujeres embarazadas que tengan la Covid-19 y donde deben estar ingresadas” señala el departamento. El objetivo de esta medida es "garantizar una respuesta rápida" en el supuesto de que hubiera complicaciones o, en el peor de los casos, la necesidad de un traslado a la UCI, así como evitar traslados urgentes y la propagación del virus.

Circuitos Covid

Hospitales como el de Mollet del Vallès, el de Granollers, el de la Cruz Roja de L’Hospitalet de Llobregat o el ya citado del Vendrell, son algunos de los casos que ya no atienden partos y se han centralizado. El Hospital de Sant Pau de Barcelona deriva los partos a la Fundació Puigverd, “cuando nunca había realizado uno”, señala Porta, pero se ha establecido como centro "Covid free", asegura. Otros hospitales mantiene la atención a las parturientas si no muestran síntomas de infección del coronavirus.

Esto ha provocado un “aumento a la presión asistencial”, indica la presidenta de la Asociación Catalana de Matronas, Gemma Falguera. De hecho, se han incrementado las plantillas de matronas, “pero sería necesario más”, alerta. Aun así, se está a la espera que se habiliten más espacios para salas de parto.

Cambios de rutinas

El Hospital Sant Joan de Déu de Esplugues es un caso particular. Es el de referencia para las madres libres de contagio de la capital, pero también para las que pacientes leves del área Barcelona Sud. El centro “sectoraliza espacios”, matizan a Crónica Global. Se separan áreas para mujeres contagiados o que tengan sospechadas de que puedan estar las de las que se destinan a pacientes sanas. En el centro tienen desde boxes de urgencias y algunas salas de parto habilitadas para pacientes con Covid-19 e incluso un quirófano sólo para cesáreas. Asimismo han dedicado una planta para parteras positivas del virus, donde están aisladas, y un box de UCI.

Porta subraya que el SARS-CoV-2 “ha obligado a realizar cambios en los centros”. Si en Sant Joan de Déu, hasta ahora, dejaban entrar un acompañante incluso en las cesáreas, ahora ya no ofrecen esta posibilidad. Añade que en casos de Covid positivo todo el personal de los hospitales cuenta con equipos de protección individual (EPI). En el caso de que la partera no esté contagiada se extrema la protección. “Vamos con dobles guantes, dobles mascaras quirúrgicas y el contacto con la madre se limita al indispensable” asevera.

Falta de pruebas

El problema es cómo filtrar los Covid negativo de las que no. La falta de pruebas de reacción en cadena de la polimerasa, conocidas como PCR, escasean en los centros, así como los test de detección rápida. Al principio, cuando una paciente sin síntomas llegaba de parto a los hospitales se le hacía la prueba, recuerda Dolors Botey, ginecóloga del servicio Asistencia de Salud Sexual y Reproductiva (ASSIR) del ambulatorio de Ocata, en el Masnou. En Sant Joan de Déu confirman que ahora se limitan a hacerle una serie de pruebas para tratar de clarificar si la paciente “está limpia” de la infección o no.

Hospital Sant Joan de Déu de Esplugues de Llobregat / EP
Hospital Sant Joan de Déu de Esplugues de Llobregat / EP

Defienden que los nervios de las parturientas es el mismo, aunque desde la asociación de matronas sienten que “las mujeres embarazadas están muy angustiadas porque tienen miedo de infectarse ellas, o el bebé o la pareja en los centros sanitarios y prefieren no salir de casa siempre que se pueda”. Un temor que continúa horas después, porque se les pide que no tengan contacto con el resto de familiares y que pese a poder amamantar a sus hijos es mejor hacerlo con mascarilla. “Los profesionales están tranquilos” aseguran desde Sant Joan de Déu.

Matronas

Algo que sí ha cambiado es la estancia de las madres en los hospitales una vez dan a luz. En primer lugar, señala Porta, “hemos aprendido a sonreír con los ojos”. Los abrazos y el contacto con los acompañantes de la madre ha desaparecido en la sala de partos y cuando abandonan el centro también. Asimismo, las madres Covid negativo abandonan el hospital mucho más pronto, entre 12 y 24 horas después de dar a luz, un plazo que en los casos de las cesáreas es de 24 a 48 horas. Y sólo se permite una visita en la habitación de la madre antes de abandonar el centro.

Las matronas de atención primaria realizan visitas a domicilio a las 24 horas, y entre las 48-72 horas para hacer el seguimiento de la madre y el bebé. “La prueba del talón se realiza en el domicilio entre las 48-72 h. Y también se coordina la visita con el equipo de pediatría de atención primaria”, señala Falguera. Estas profesionales son también quienes hacen las visitas pediátricas no esenciales yendo a los domicilio durante los primeros 15 primeros meses, siempre que sea posible.

Ecografía 3D a una embarazada / MA
Ecografía 3D a una embarazada / MA

Ecografías a solas

Antes de llegue el parto, las rutinas también han cambiado. El presidente de la Sociedad Catalana de Obstetricia y Ginecología asegura que en los centros de atención primaria (CAP) se han habilitado salas especiales para atender a las mujeres Covid positivas o que se tenga sospecha de que puedan serlo.

A las futuras madres se les pide que sólo vayan a los ambulatorios para las visitas consideradas esenciales “Todo aquello que se pueda hacer de manera no presencial se hace por teléfono”, asevera Porta. Sólo las ecografías son obligatorias y presenciales. Las sesiones de preparación al parto y postparto se hacen de manera telemática y redes sociales, explican desde la Asociación Catalana de Matronas. El resto de visitas previas al parto o visitas ginecológicas no urgentes se hacen vía telefónica.

Miedo

Las madres han entendido perfectamente la situación”. Es una frase que repiten ginecólogos, obstetras y matronas. De hecho, aseguran que agradecen que se les comunique que no es necesario que vayan más allá de para realizar las ecografías. Y se las cita en horas espaciadas en el tiempo para evitar contacto con otros pacientes. Todas las madres acuden con mascarilla, y se les emplaza a no venir acompañadas ni para las ecografías.

Los médicos también las atienden con material de protección, mascarillas quirúrgicas, aunque “antes del 18 de marzo desde la Consejería de Salud se nos emplazaba a no usarlas para no asustar a las pacientes”, indica Botey. Ahora la gente viven la situación con normalidad. Aunque el miedo de las madres, persiste.