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Joven emprendedor / PIXABAY

Cataluña gana emprendedores y lidera la estadística del conjunto de España

El 52% de la población adulta catalana cree que tiene habilidades suficientes para emprender

M. Carmen Duarte
6 min

La tasa de actividad emprendedora (TEA) de 2019 refleja una tendencia al alza del espíritu emprendedor en Cataluña. Así lo refleja el último informe Global Entrepreneurship Monitor Catalunya 2019-2020, promovido por el Departamento de Empresa y Conocimiento de la Generalitat y la Diputación de Barcelona. Sin embargo, y a pesar de los buenos datos catalanes (8,31%) con respecto del conjunto de España (6,15%), todavía están por debajo de los que presentan Europa (9,39%) y el mundo (24,4%) –participan 49 países—.

La tasa de actividad emprendedora en Cataluña continúa creciendo y se situó el pasado año en 8,31%, más de dos puntos sobre la tasa española, pero inferior a la europea. En relación con las habilidades para emprender, un 52% de la población adulta catalana declaró en 2019 que posee las suficientes, el mismo porcentaje que en la UE. Aun así, un 53% de los encuestados manifestó el miedo como el obstáculo principal para iniciar un proyecto.

Tarragona y Lleida, casi al nivel de la UE

Además de datos sobre la actividad emprendedora del pasado año, el informe recoge también las intenciones de los encuestados para el futuro. En el caso de Europa, la tasa que mide la voluntad de emprender subiría al 15,9%, situándose no muy lejos de la TEA de 2019 de Tarragona (14,44%) y Lleida (14,26%). Las provincias de Barcelona (7,14%) y Girona (7,12%) bajan el promedio catalán del indicador.

El estudio, elaborado conjuntamente con el Instituto de Estudios Regionales y Metropolitanos de Barcelona y el departamento de Empresa de la Universidad Autónoma de Barcelona, refleja un crecimiento de la voluntad de emprender respecto al 2018 en el aumento porcentual de 0,9 puntos y 0,2 respecto a Barcelona y Cataluña, en ese orden.

Optimismo por encima de los países más desarrollados

Asimismo, el 63% de los encuestados en Cataluña (seis puntos por encima de la media de la UE con altos ingresos y de España, y tres por encima de los países de altos ingresos en general) considera que el hecho de iniciar un negocio es una buena opción profesional.

Los resultados indican que el porcentaje de los catalanes adultos que percibieron el pasado año buenas oportunidades para emprender en el entorno fue del 38%, el mismo valor que en Barcelona y superior en dos puntos a la media española. En comparación con la media de países de altos ingresos (53%), los expertos aseguran que se aprecia “un claro margen de mejora”.

Perfil de los emprendedores

Las personas emprendedoras en fase potencial e inicial tienen una media de 37 y 38 años, aunque la TEA de emprendedores de 18 a 34 años ha pasado del 8% de 2018 al 11,1%. Por encima de los 35 años, la tasa de actividad cae al 7,2%, un punto respecto a 2018. En cuanto a género, los emprendedores potenciales reflejan prácticamente una paridad entre hombres y mujeres, suponiendo un 51% frente a un 49%, respectivamente, aunque en Barcelona se inviertan estos porcentajes.

Si se tiene en cuenta el nivel de renta de los emprendedores, el tramo superior, de más de 30.000 euros, ha bajado casi seis puntos y se sitúa en 15,3%. A pesar de este descenso, la tasa queda por encima de los otros tramos: el de 0 a 20.000 euros tiene una tasa de 6,7% y el de 20.000 a 30.000 se mantiene en 5,6%. En cuanto a la situación laboral previa a emprender, la gran mayoría proviene de trabajos de jornada completa o parcial (10,4%), mientras el 4,6% eran desocupados.

Barcelona, el mejor ecosistema emprendedor

Las cinco condiciones del entorno con mejores puntuaciones y que aprueban más valoraciones entre los encuestados son la existencia y acceso a la infraestructura física, de servicios, comercial y profesional y normas sociales y culturales, además de educación y formación emprendedora en la etapa posescolar. Las condiciones que suspenden son la dinámica del mercado interno, las políticas públicas asociadas con impuestos, regulaciones y burocracia, y la educación y la formación emprendedora en la etapa escolar.

El resultado que se refleja de esta valoración es la percepción de una mejora en el entorno para emprender en Cataluña (59,9 puntos) respecto a los dos años anteriores, situándose sobre la media europea de 56,2. Nuevamente, el principal factor es la consolidación de un potente ecosistema emprendedor alrededor de Barcelona, uno de los mejores hubs tecnológicos del ámbito europeo, que facilita la creación de startups y la atracción de talento y de centros tecnológicos y de innovación de grandes multinacionales.

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