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Un roscón de reyes tradicional, dulce muy apreciado por los catalanes / EP

Los catalanes comerán un millón de roscones de Reyes

Los ciudadanos se decantan mayoritariamente por aquellos de fruta confitada, pero con el tiempo algunos apuestan por otros rellenos de nata o trufa

4 min

Los catalanes comerán más roscones de Reyes en relación al año pasado, concretamente, un millón de estos dulces. Eso sí, las restricciones para combatir el coronavirus también se hacen notar en la forma de consumir este dulce tradicional.

En estas fiestas se ha limitado el número de personas que se podían reunir, y por esta razón muchos ciudadanos han optado por roscones de tamaño medio o pequeño. Lo mismo ha pasado con los turrones o los pannetones.

Las ciudades comen más

Desde el Gremi de Pastissers de Barcelona estiman que las ventas en las ciudades serán mayores que en los pueblos de veraneo y en las segundas residencias. La causa principal se puede encontrar en que, a pesar de que estos tipos de desplazamientos están permitidos, muchos ciudadanos han optado por quedarse en sus hogares principales.

Los consumidores son tradicionales, y apostarán mayoritariamente por el roscón típico de fruta confitada. Sin embargo, a medida que pasan los años otras variantes ganan enteros entre la ciudadanía. Hay clientes que prefieren roscones rellenos de nata, crema o trufa.

La tradición por bandera

El roscón de Reyes lleva arraigado en España desde hace muchos siglos. Hay documentos que señalan que ya en el Reino de Navarra, en 1361, se designaba como rey de la faba al infante que encontraba el haba en el interior del roscón, de la misma forma que sucede en la actualidad.

En los últimos años su consumo se ha estabilizada en la sociedad, y la clave, según el Gremi de Pastissers, reside en seguir el proceso tradicional de fabricación. “Lo hacemos como antes”, explica Elies Miró, presidente del gremio, “con tiempo, usando masa madre, productos de calidad, a mano, y sin ponerle conservantes”. Esta conjunción de elementos son detalles “que el cliente valora”, detalla.

Curiosidades “reales”

El roscón de Reyes lleva fruta, pero muchos se la comen sin saber qué es. El tradicional está forrado de naranja, cerezas y láminas verdes, normalmente hechas de melón. Destacable es que cuando se confita, la fruta pierde su color original, es por esta razón que los reposteros se ven obligados a teñirla con colorantes.

Para saber si un dulce de Reyes es tradicional y artesanal, hay que fijarse en su interior. La masa debe tener agujeros de diferente tipo, ser suave, esponjosa, húmeda, y amarga por el efecto de las almendras naturales. Si cumple estos requisitos, este roscón ha sido hecho mediante procesos naturales.

De haba a moneda

Otra curiosidad es que fue en el siglo tres después de Cristo cuando se introdujo el haba en este dulce, porque era símbolo de prosperidad y fertilidad.

El cambio llegó en la Francia de Luis XVIII. Un cocinero quiso dar una sorpresa al monarca e introdujo una moneda de oro, que ha evolucionado hasta ser una figurita. La persona que la encuentra, marca la tradición, es quien tiene que pagar el roscón.