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Imagen de una médico en el Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona (Barcelona) con una paciente / ICS

El Govern se escuda en un decreto de 2002 de Pujol para imponer el catalán en sanidad

Los médicos y enfermeros que aspiren a trabajar en Cataluña tendrán que acreditar un nivel superior al exigido en las Islas Baleares tras el 'decretazo'

18.06.2019 00:00 h.
5 min

El Gobierno catalán se escuda en un decreto de 2002 firmado por el expresident Jordi Pujol para imponer el catalán en la sanidad pública catalana. El Instituto Catalán de Sanidad (ICS) se esconde tras un texto sobre la acreditación del conocimiento del catalán y el aranés en los procesos de selección de personal y provisión de puestos de trabajo en la Administración de Cataluña.

Según informó ayer una portavoz de la empresa pública adscrita al Departamento catalán de Sanidad, el Pacto de Movilidad Voluntaria que se debatirá en la Mesa Sectorial del ICS del próximo 12 de julio incorporará una única referencia al idioma. "El conocimiento de la lengua catalana se deberá acreditar con arreglo a lo que establece el decreto 161/2002 de 11 de junio". En la hoja de ruta, subrayó la misma fuente, "no contendrá otra referencia en relación a la lengua catalana en la propuesta de acuerdo que se presentará a la Mesa". Según la misma representante, "la aplicación de la normativa vigente no es objeto de la negociación, sino que es preciso dar cumplimiento a la que siga vigente en cada momento".

Un nivel superior a Baleares

Así las cosas y con esta base jurídica, si el ICS consigue el apoyo de los sindicatos el 12J y publica el Pacto de Movilidad Voluntaria, los médicos, tanto de familia como especialistas, así como las enfermeras, deberán acreditar un nivel de catalán equivalente a la suficiencia (C), el que consiguen los estudiantes de la región cuando terminan el bachillerato. Es el que actualmente se requiere al optar a una plaza de médico, farmacéutico, enfermero o especialista, entre otros, pese a que hasta ahora no se exigía en los concurso de traslado que convocaba el ente público. El último de ellos fue en 2015.

Con este nivel Cataluña adelantará a las Islas Baleares y se colocará con una obligatoriedad de conocimiento de la lengua catalana superior en los procesos de movilidad. A este respecto, el decreto balear 8/2018 de 23 de marzo, que imponía el conocimiento de la lengua catalana en el archipiélago, exigía el dominio de este idioma a nivel B1 [consultar niveles aquí]. La aprobación del decretazo por parte del Gobierno balear levantó una gran polvareda en la comunidad autónoma. Ahora, el Ejecutivo catalán le sigue los pasos y levanta un muro aún más exigente para los médicos de otras comunidades autónomas.

"Se informará cuando toque"

Esta comparativa prefiere enfriarla el ICS. La portavocía de prensa agregó ayer que "el estado del nuevo sistema de movilidad abierto de los profesionales de atención hospitalaria y primaria se informará primeramente, tal y como toca, a la Mesa Sectorial en el momento en el que el asunto esté listo para ser incluido en el orden del día". La posición oficial de la empresa pública que comanda el doctor Josep Maria Argimon no tapa lo que indican fuentes del sector: la hoja de ruta se ha reactivado tras un año en el cajón y se llevará a la Mesa del 12J una vez pasado el corte del departamento de Recursos Humanos del organismo público.

Ello será así pese a las primeras muestras de oposición. La Asociación El Defensor del Paciente ha anunciado que si el Pacto pasa el corte de la Mesa y se aprueba y publica, lo remitirá a la Fiscalía General del Estado (FGE) para que estudie si se está cometiendo algún "ilícito penal". Opina la entidad prosanidad pública que levantar un muro lingüístico en Cataluña con los médicos del resto de España podría vulnerar derechos. Recomienda también al Govern que comanda Quim Torra centrarse en las listas de espera o la mejora de la atención primaria, entre otros aspectos.

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