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Paciente durante el tratamiento con el nuevo casco / TWITTER

Crean un casco que evita la caída del cabello por la quimioterapia

El paciente debe colocarse el casco media hora antes de comenzar con el tratamiento de quimioterapia

06.06.2018 07:35 h.
3 min

Como bien es sabido, la quimioterapia es un proceso que no solo ataca a las células cancerosas que habitan en el organismo, también provoca fatiga, dolor muscular, náuseas, trastornos en la sangre, pérdida del apetito y, sobre todo, del pelo. Los medicamentos utilizados durante el tratamiento afectan a las raíces del cabello, tanto en la cabeza como en el resto del cuerpo. 

Este es uno de los efectos secundarios que más preocupa a los pacientes tras conocer el diagnóstico de cáncer y que ha motivado la creación del primer casco funcional que evita este temido síntoma.

Más de 300 pacientes ya lo han probado

El método es muy sencillo, se trata de un gorro de silicona con sistema de enfriamiento incorporado, que se aplica sobre el cuero cabelludo durante las sesiones de quimioterapia. De esta forma, la raíz alcanza una temperatura media de entre 19 y 21 grados, consiguiendo que los tóxicos que forman parte del tratamiento apenas tengan contacto con las células del folículo piloso. Esto reduce también el aporte sanguíneo por vasoconstricción de los vasos sanguíneos.

Mujer usando el casco contra la caída del cabello / BAYLOR COLLEGE UNIVERSITY

Mujer usando el casco contra la caída del cabello / BAYLOR COLLEGE UNIVERSITY

Los resultados no han podido ser más satisfactorios. Desde su implantación en España hace ya seis años, más de 300 pacientes han utilizado el casco, que ya cuenta con una efectividad de entre el 40% y 90%. La mayoría de casos corresponden a hospitales privados o centros especializados. A excepción de uno, el hospital público de Ourense, que solicitó el procedimiento a través de una fundación.

Un proceso complejo

A pesar del éxito del proyecto, este también cuenta con algunas normas y restricciones. Por ejemplo, es imprescindible utilizarlo desde la primera sesión de quimioterapia y sirve únicamente contra los tumores sólidos. Por ello, está prohibido para los niños, ya que el tipo de cáncer que estos suelen padecer es líquido como linfomas o leucemias.

Tal y como han explicado los expertos, su utilización no influye en la incidencia de metástasis o en la eficacia de la quimioterapia. Solo requiere que el paciente lleve puesto el gorro media hora antes de comenzar el tratamiento y hasta hora y media después. Además, no abonará el precio del procedimiento si no funciona. 

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