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Carril bici de la avenida Río de Janeiro, uno de los más criticados por los vecinos y comerciantes de Barcelona / CG

El nuevo proyecto de carril bici de Barcelona genera polémica entre los vecinos

Los residentes y la oposición tildan de "chapuza" los 11 nuevos tramos y aseguran que "obstruirán el tráfico y generarán atascos"

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Polémica vecinal y política por el nuevo proyecto de carril bici diseñado por el Ayuntamiento de Barcelona. El consistorio instalará 11 nuevos tramos hasta octubre. Los residentes y la oposición han protestado ante esta iniciativa que recoge el Plan de Movilidad Urbana 2013-2018 y que cuenta con un presupuesto de 5,5 millones de euros.

El pódium de ramales más criticados son el de la calle Pau Casals, en el barrio de Galvany y cerca del Turó Park; el que transcurre entre Londres y París, colindante con Les Corts y l'Eixample Esquerra; y el que se ubica en la avenida Río de Janeiro a su paso por el barrio de Porta. 

Carril bici de la avenida Pau Casals, cerca del Turó Park / CG

Carril bici de la avenida Pau Casals, cerca del Turó Park / CG

Precisamente el de la periferia es el que ha recibido más reproches. Los usuarios lamentan las interminables colas de vehículos que se forman en apenas 500 metros de carril, que se ha ubicado en la calzada, junto al tráfico rodado.

Críticas de la oposición

El Partido Popular y el Grupo Municipal Democràta han salido en defensa de los vecinos y comerciantes. Tildan de "chapuza" el proyecto y aseguran que "generará atascos en las arterias y dificultará los trabajos de carga y descarga de los comerciantes". Bartolomé Criado, responsable de la Asociación de Comerciantes del Turó explica que "nadie puede hacer una interacción, nos generan problemas".

Por su parte, el líder del PP local, Alberto Fernández Díaz, insiste en que los nuevos carril bici "no cumplen con las medidas de seguridad necesarias para la circulación de ciclistas".

En la misma línea, el concejal demócrata Jordí Martí asegura que las obras "se han llevado de espaldas a los vecinos y sin el consentimiento de los comerciantes". "Han aprovechado el parón de agosto para operar con mala praxis", espeta.

Por toda la ciudad

Esta no es la primera vez que Colau y la concejal de Movilidad, Mercedes Vidal, reciben un palo por su gestión del carril bici. En la zona alta, concretamente en el barrio de Les Tres Torres, se quejan de que su tramo "está mal proyectado porque tiene pendiente". "Nos hubiese gustado que lo establecieran en la Vía Augusta o en la avenida de Sarrià y no en la calle Ganduxer", explica el presidente de la asociación de vecinos, Lluís Tusell.

La definición de los carriles también ha generado debate en la avenida Meridiana, en la reformada Ronda de Sant Antoni, en la calle Enric Granados y en la Ronda de Dalt, entre otros emplazamientos. Unos por olvido y otros por exceso para una ciudad que aspira a tener 308 kilómetros de carril bici en 2018.