Menú Buscar
Imagen de un club de caballeros situado en el Eixample de Barcelona / CG

Un juez condena a cárcel al 'rey de la noche' de Barcelona

Carlos Caballero, exdueño de Bailèn 22 y exgestor del Teatro Principal y los burdeles Night Beach y Fuego, sentenciado a prisión en la primera derrota de sus cuentas pendientes con la justicia

5 min

Primera derrota judicial de Carlitos. Carlos Caballero, el rey de la noche de Barcelona, ha encajado una condena de un año y diez meses de cárcel por apropiación indebida, en el que es el primer revés judicial del ciclo de juicios que tiene el expropietario del club sito en el número 22 de la calle Bailèn, exgestor del Teatre Principal, así como gerente de los burdeles Night Beach y Fuego, clausurados por la Policía Nacional en una macrooperación en 2014. El condenado se ha puesto en contacto con este medio para alertar de que estas manifestaciones "son unilaterales por su parte sin sustento fáctico".

En una sentencia reciente a la que ha tenido acceso este medio, la titular del juzgado penal número 10 de Barcelona condena a un año y diez meses de cárcel a Caballero por apropiación indebida continuada. El magistrado ve probado que Carlitos se quedó 23.221,44 euros del canon de alquiler de una discoteca en lugar de entregarlos al propietario, por lo que la magistrada le halla culpable, le obliga a devolver la cantidad y le condena en costas. Contra la sentencia cabe recurso, tal y como ha recordado Caballero.

Se embolsó el alquiler

La resolución judicial establece que el empresario firmó un contrato de arrendamiento del local de ocio nocturno Beethoven 15 a la sociedad Karaboo Business en 2014. Caballero actuó como administrador de la mercantil Tuisanter Planet SL, pese a que había vendido esta sociedad a una tercera persona cinco años atrás. Con el nuevo arrendador ocupando el establecimiento, Caballero habría recogido los pagos del alquiler de tres meses por valor de los citados 23.221,44 euros. En lugar de remitirlos al propietario, no los entregó.

teatre principal barcelona
Imagen del Teatro Principal de Barcelona, que fue registrado durante la operación policial que desmanteló los burdeles Night Beach y Fuego / CG

Recogió la renta en efectivo la secretaria de Tuisanter y el juez ve probado que, después, Caballero "se apoderó del dinero", pese a que el acusado declaró que él tenía acciones en la sociedad --un 20%, concretamente-- y que la cantidad del alquiler la destinó a "pagar gastos". No le cree la magistrada porque no aportó facturas en sede judicial, por lo que concurre "responsabilidad penal", ya que privó a los auténticos administradores de disponer del cash.

Operación policial...

Es por ello que el rey de la noche de Barcelona encaja una condena de un año y diez meses de cárcel, sentencia ligeramente inferior a la que pedía la Fiscalía, que alcanzaba los 30 meses de privación de libertad. El parecer judicial se acumula a un anterior también contrario de 2003, también, por apropiación indebida. En aquella ocasión, Caballero fue condenado a un año de prisión --después suspendida-- y una multa de seis meses.

Lo mollar es que Carlos Caballero, Carlitos, pierde el primer round judicial de un ciclo adverso en los tribunales. En la misma época en la que cometió la apropiación indebida con Beethoven 15 en 2014, la Policía Nacional le detuvo como presunto gestor de los burdeles Night Beach y Fuego del Eixample de Barcelona, condición que el empresario niega y atribuye al "encarnizamiento".

...y el condenado se defiende

Lo factual es que los agentes entraron en los clubes buscando indicios de blanqueo de dinero y actuaron tras denuncia de presuntas copias de tarjetas de crédito en los dos prostíbulos. Los locales de alterne de las calles Valencia y Córcega operaban sin licencia. La operación policial fue de tanta envergadura que salpicó a cinco guardias urbanos y hubo un registro del Teatre Principal de Las Ramblas, en aquella época abierto y gestionado por Caballero. Tras ello, la sala cerró.

El directivo reitera que las afirmaciones que le sitúan como gestor de los clubes de destape son "gratuitas y fuera de la realidad", pese a publicacione anteriores de otros medios, como El Periódico. En contacto con este medio, Caballero, además, niega ser el gestor del Teatro Principal y asegura que la sala cerró por problemas administrativos con el Ayuntamiento de Barcelona, no por una operación policial.