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Un aula antes de la vuelta al cole / EP

Más caos en la vuelta al cole: los refuerzos educativos se retrasan una semana

Los profesores ponen en duda las ratios de 20 alumnos por aula prometidas por el Govern: "En muchos centros es casi imposible"

5 min

Incertidumbre y malestar entre el profesorado. Los docentes que se incorporaron ayer a sus puestos de trabajo se han enterado de que no contarán con los refuerzos prometidos por la Generalitat hasta el próximo 7 de septiembre. Una semana de retraso que añade más caos al cuestionado protocolo de la vuelta al cole diseñado por el Govern.

Además, fuentes consultadas por Crónica Global denuncian la ausencia de indicaciones por parte de la Consejería de Educación, que ha delegado la responsabilidad de la reapertura a cada centro educativo. En este contexto, los sindicatos temen una cascada de cierres escolares ante la falta de recursos humanos y materiales contra la pandemia.

Los refuerzos no llegan

El departamento dirigido por Josep Bargalló anunció en julio que el sistema educativo se reforzaría con más de 8.000 profesionales. De estos, cerca del 80% estaban asignados a tareas docentes tanto en primaria como en secundaria. Sin embargo, los nombramientos se han atrasado en la línea pública y estos funcionarios, pensados para garantizar las ratios reducidas de alumnos, llegarán tarde a sus destinos.

"Seguimos en la misma ambigüedad que antes del verano. Hay muchos centros que todavía no tienen configurada su plantilla y están a la espera de los nuevos profesores", explica Manolo Viedma, delegado de educación de UGT. El representante también apunta que "hay que restar las unidades que se han perdido por el cierre de aulas en algunos casos". De hecho, cuadrar las necesidades de personal está obligando a muchos equipos a reubicar a los titulares de especialidades --que imparten educación especial, música, inglés o educación física-- aun a costa de perder estas materias. "Se pierde calidad de la enseñanza, pero así se reparten los alumnos entre todo el claustro", justifica Viedma.

Un aula de primaria en una escuela catalana / EP
Un aula de primaria en una escuela catalana / EP

Los grupos burbuja, inviables

El otro gran interrogante que sigue sin despejarse es cómo se articularán las ratios de 20 estudiantes por aula aconsejadas por los expertos. Después de un tira y afloja entre Educación y Sanidad, las autoridades reconocieron que los grupos burbuja no podían tener el mismo tamaño que una clase habitual, ya de por sí masificadas en Cataluña.

Ferran Barri, coordinador educativo de Csif, se muestra escéptico sobre la materialización de esta medida: "La mayor parte de los centros no tienen sitio para los desdoblamientos. En muchos casos es casi imposible mantener esta bajada de ratios". Pese a que la aportación de equipamientos municipales podría descongestionar las escuelas, Barri también pone en duda su efectividad práctica: "El problema es que hay que trasladar a los docentes, los alumnos y el material hasta espacios fuera del colegio... me parece una situación kafkiana", expresa este portavoz.

El Govern ha primado el ahorro

Esta suma de factores pone en dificultades la garantía de presencialidad pregonada por la Generalitat. Ramón Font (Ustec) se muestra tajante: "No tenemos espacios ni plantilla para empezar con seguridad. Pese a que se quiera aguantar de forma presencial, el plan parece ser que los alumnos se queden en casa y volver a la educación telemática".

El sindicato propuso la contratación de 20.000 maestros y 20.000 profesores de secundaria para asegurar la vuelta física al cole. Pero Font considera que han primado los criterios económicos antes que los sanitarios: "No se está habilitando todo lo que haría falta para mantener las distancias de seguridad, más difíciles de preservar con los niños. El objetivo fundamental es el ahorro y se afronta la pandemia con esta idea", zanja.

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