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Fotomontaje de 'Fake News'  CG

Noticias dudosas sobre el Covid-19: cuando la desinformación procede de las fuentes oficiales

Las indicaciones que comparten los organismos locales tienen más difusión y, por lo tanto, tienen mayor poder para desactivar el contenido engañoso

Alba Giraldo
8 min

La pandemia ha centrado casi la totalidad de la información en el mundo durante semanas, incluso meses. Se ha publicado de todo al respecto. Y, entre noticia y noticia, también se han colado informaciones engañosas. Ahora, una investigación constata que el impacto de la desinformación es masivo cuando las fuentes oficiales participan en su propagación.

Además, el estudio expone que los canales regionales son los que tienen un mayor efecto en cada territorio y, por tanto, la comunicación local tiene mucha importancia a la hora de difundir o desactivar la desinformación.

Un estudio contra la desinformación

El ministro de Solidaridad y Salud francés, Olivier Verán, escribió el pasado marzo un tuit en el que desaconsejaba a los enfermos de Covid-19 que tomasen ibuprofeno, ya que esto incrementaba la mortalidad por coronavirus. Lo dijo aunque no existía ninguna evidencia científica que lo demostrase, y la indicación errónea se extendió por varios países.

Tuit Olivier Verán sobre los efectos del Ibuprofeno en los enfermos de Covid-19 / TWITTER
Tuit Olivier Verán sobre los efectos del Ibuprofeno en los enfermos de Covid-19 / TWITTER

Este tuit ha sido el punto de partida de un artículo publicado por Sergi Xaudiera, doctorando de la UOC, y Ana Sofía Cardenal, profesora de los Estudios de Derecho y Ciencia Política de la UOC, en la revista (HKS) Misinformation Review de la Universidad de Harvard. En ella, los investigadores han examinado el recorrido digital de la información difundida por el ministro Verán a través de Twitter en Alemania, Francia, España, Países Bajos e Italia.

De un mensaje de WhatsApp alemán al ministro francés

“Detectamos que circulaba el rumor de que el ibuprofeno era un medicamento perjudicial contra el tratamiento del Covid-19”, explica Xaudiera. Esa información la había publicado el ministro de Salud francés y “no se basaba en evidencia científica”.

Los investigadores rastrearon la ruta de la historia hasta un mensaje de WhatsApp en Alemania y analizaron cómo el bulo se había extendido hasta los usuarios de Alemania, Países Bajos, Francia, Italia y España.

Alerta en WhatsApp / GOOGLE
Alerta en WhatsApp / GOOGLE

La información falsa consigue más repercusión que la creíble

Los datos se propagaron de manera diferente en los países. “En Francia circuló mucho la información falsa sin desmentirse; en Alemania, al contrario, y en Países Bajos, Italia y España, la tendencia osciló: en un primer momento circularon más los datos engaños y luego se desmintieron”, asegura el doctorando.

Aun así, Xaudiera explica que su investigación deduce que “la información falsa consigue más repercusión que la información que lo desmiente”.

Efecto contagio o efecto selección

Ana Sofía Cardenal matiza que con los datos obtenidos no se puede saber si se creó un “efecto contagio” o un “efecto selección” en la información. El efecto contagio situaría a Verán en el origen, y los medios difundieron su mensaje. El efecto selección, en cambio, sostiene que el ministro galo solo propagó una afirmación que era vox populi entre la comunidad científica.

Olivier Verán Ministro de Sanidad de Francia / EP
Olivier Verán Ministro de Sanidad de Francia / EP

Un efecto selección explicaría por qué las figuras públicas y los medios de comunicación más reconocidos en Francia “no desmintieron la información, sino que la avalaron y la hicieron circular”. Sin embargo, es cierto que “el hecho de que sea el ministro, le da una visibilidad al tema que hace que empiece a discutirse en otros países”, comenta la investigadora.

Las fuentes locales tienen mayor efecto en la población

Organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) desmintieron de inmediato el bulo publicado por el ministro francés, pero no impactó en la población hasta que fuentes locales como el Ministerio de Sanidad de España lo negó. “Hay más credibilidad a estas fuentes porque son más próximas”, explica la profesora.

Fernando Simón, Ministro de Sanidad de España, durante una reuda de prensa / EP
Fernando Simón, Ministro de Sanidad de España, durante una reuda de prensa / EP

Los investigadores quisieron analizar el efecto de las fuentes oficiales locales. Estudiando el caso en Cataluña, vieron que había una probabilidad muy elevada de que aquellos usuarios que seguían cuentas oficiales regionales contradijeran más informaciones falsas como el tuit del ministro Verán.

Cómo combatir la desinformación

“Nos encontramos con el problema de que en un primer momento el Ministerio de Salud Francés es una fuente oficial y creíble”, explica Xaudiera. “Esto es muy difícil de combatir, porque normalmente uno de los consejos que se da para luchar contra la desinformación es seguir canales oficiales”, añade.

Cardenal cree que se puede luchar contra las informaciones falsas cuando “esa misma fuente oficial desmiente la información antes publicada”. También apuesta por educar a las audiencias a “navegar a través del volumen de información” y a que sean capaces de “contrastar las informaciones que reciben a través de distintas fuentes”.

La responsabilidad de las plataformas

En situaciones de emergencia sanitaria, creerse informaciones falsas puede tener consecuencias irreversibles. “Con este caso, se vio que hubo gente que dejó de tomarse ibuprofeno y eso perjudicó a otras patologías que tenían”, explica Xaudiera. “Es muy importante que la información que recibe la ciudadanía esté probada científicamente porque si no puede agravar su seguridad y salud”, concluye.

Durante la pandemia, el presidente de EEUU, Donald Trump, compartió una información no contrastada en un tuit defendiendo el uso de la hidroxicloroquina contra el coronavirus. ¿Qué tipo de responsabilidad se puede exigir a estas plataformas? “Hasta ahora era la de acreditar la veracidad de la fuente, pero eso ya no es suficiente porque la de Donald Trump es una cuenta oficial”, señala Cardenal.

 

 

Trump vuelve a hacer eco de la hidroxicloroquina como tratamiento contra el Covid-19 (julio 2020)  / YOUTUBE

Las plataformas, ¿responsables?

La profesora comenta que después de ver el impacto de las informaciones engañosas con el Covid-19 se ha abierto un debate y es posible que las plataformas al final “tengan que hacerse responsables de los contenidos que circulen dentro de ellas”.