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Persona practicando deporte al aire libre / PIXABAY

Los beneficios del deporte son hereditarios

Un estudio en ratones revela efectos cerebrales positivos en los hijos de padres que practican ejercicio

María Díaz
3 min

Según un estudio con ratones llevado a cabo por el Consejo Superior de Investigaciones Sociológicas (CSIC), realizar ejercicio físico motiva mejoras, tanto físicas como mentales, que pasan de padres a hijos. La investigación científica ha identificado los genes que cambian a nivel cerebral con la práctica de deporte y ha concluido que esas modificaciones se mantenían en las crías, con independencia de que ellas fueran o no sometidas a ejercicio físico. En este sentido, los datos revelan que los hijos de los padres que practican ejercicio memorizan y aprenden mejor.

José Luis Trejo es el responsable del estudio, además de investigador del CSIC en el Instituto Cajal, uno de los centros de investigación españoles especializados en neurobiología. Según este experto, “la actividad física paterna influye en la fisiología cerebral y la cognición de sus crías por la transmisión directa de los efectos inducidos por el ejercicio".

Las crías de padres deportistas aprenden y memorizan mejor

La novedad de la investigación del CSIC radica en que es la primera vez que se corroboran los efectos positivos hereditarios de una conducta paterna. “En nuestro trabajo nosotros hemos determinado que el ejercicio de los padres hace que las crías aprendan y memoricen mejor tareas, tanto espaciales como no espaciales, y qué ocurre en el cerebro para que esto suceda”, según explica su responsable. Según Trejo, lo han hecho posible por medio de la descripción de “todos los genes cuya expresión cambia en el cerebro como consecuencia del ejercicio físico, tanto en padres ejercitados como en sus crías sedentarias”.

Con esta orientación investigadora, el equipo de expertos del grupo del CSIC ha demostrado que “las mitocondrias del hipocampo están más activas y que la neurogénesis hipocampal adulta está incrementada”, en palabras de José Luis Trejo, que añade que “estos cambios en el cerebro de las crías replican los cambios que el ejercicio indujo en el de sus padres corredores, comparado con el de las crías de padres sedentarios”, lo que supone un hallazgo de gran impacto para la neurobiología.