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Arnau Martínez, estudiante de Economía de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB)

Barricadas en las universidades: "Al final, uno ya no sabe ni lo que reclaman"

La lucha de los estudiantes que quieren ir a clase ha conseguido dar voz a muchos alumnos perjudicados

01.11.2019 00:00 h.
5 min

Las protestas contra la sentencia del procés han vuelto a salpicar a los estudiantes que pretendían ir a clase con las ilegales barricadas, otra vez más, de algunos encapuchados que han cerrado las puertas de las universidades. "Al final, uno ya no sabe ni lo que están reclamando", explica Arnau Martínez, alumno de segundo curso de Economía en la UAB y miembro del grupo de jóvenes constitucionalista S'Ha Acabat!. Y es que la huelga indefinida convocada el pasado lunes por el Sindicat Estudiantil dels Països Catalans (SEPC) ha supuesto un pinchazo en datos de participación y, en el tercer día de concentración, la normalidad ha reinado en las aulas. 

Los estudiantes que montan las barricadas han traspasado los límites de la legalidad en las universidades y se ha desviado su objetivo o, por lo menos, no se acaba de saber el por qué de sus quejas. Ahora, ya tienen lo que querían, un sistema de evaluación excepcional que les permite examinarse sin tener que asistir a clase y así poder seguir manifestándose en las calles. ¿Y ahora qué?. "No está claro si están protestando por la sentencia o lo que se trata es de boicotear a aquellos que quieren asistir a las aulas", comenta Martínez. 

Normalidad en la UAB

Pese a la huelga indefinida, Martínez explica que en su facultad, debido a que esta semana han tenido exámenes parciales, las clases se han impartido con normalidad y no ha habido incidencias. "He estado haciendo exámenes toda la semana y no he podido ayudar a mis compañeros que han peleado en otras universidades para entrar en clase", explica. 

Algunos de los estudiantes han faltado a clase durante los parciales y se examinarán en una evaluación única, algo que podría ser totalmente lícito, pero que no lo es. "No me parece justa la evaluación única por la manera en la que se ha dado", comenta, ya que se trata de una "medida a destiempo" y que permite a los estudiantes que la ponen en práctica "participar en actos violentos como los que se han visto en la UPF", remarca el estudiante.

Barricada independentista con material universitario en la UPF
Barricada independentista con material universitario en la UPF

La lucha por ir a clase gana enteros

Con las protestas del grupo de jóvenes constitucionalistas S'Ha Acabat!, además de los estudiantes que por su propia voluntad han luchado contra los encapuchados para ir a clase, se ha conseguido dar voz a todos aquellos que querían aprovechar el dinero que les han costado sus caras matrículas. "Muchos estudiantes no vinculados con el constitucionalismo también han luchado para reclamar su derecho a asistir a las aulas", explica.

"Gracias a toda la gente que ha luchado para entrar en las aulas se ha avanzado y se ha conseguido representación durante los últimos días", comenta Martínez. "Es representativo todo el odio que se ha generado en las redes sociales en torno a nosotros", subraya.

La huelga pincha

“Creo que las manifestaciones y la huelga general van a la baja", remarca el joven estudiante, que entiende que, si el colectivo independentista ha conseguido lo que quería, ya no seguirá boicoteando los accesos a las facultades. En todo caso, si la próxima semana se sigue con todo este tipo de actos, "iré a ayudar a mis compañeros a entrar en las aulas”, reconoce.

Además, durante el martes, uno de sus compañeros de S'Ha Acabat! fue agredido mientras intentaba entrar en la Universidad Pompeu Fabra, una acción "totalmente intolerable". El joven afectado ya ha explicado en las redes sociales que denunciará la agresión con el parte de agresiones que le facilitó el Servicio de Emergencias Médicas cuando le atendió.