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Los vecinos se quejan de la masificación turística en Barcelona, una de las razones del encarecimiento de los alquileres / CG

Movimientos vecinales de Barcelona crean el Sindicat de Llogaters

Contará también con una organización en Madrid y su objetivo es luchar "contra la burbuja del alquiler" y "la gentrificación" en ambas ciudades

4 min

Tras más de un año de negociaciones, Barcelona contará con un Sindicat de Llogaters i Llogateres, una asociación que reúne a miembros de varias entidades vecinales de toda la ciudad y que reclama una vivienda digna para los inquilinos.

Activistas de la PAH, del movimiento 500x20, de entidades como la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona (FAVB) y la defensora de un turismo no invasivo, como la ABTS, han participado en los preparativos de la nueva organización.

Contra la burbuja

Con la creación de este nuevo colectivo, los ciudadanos quieren poner freno a la "burbuja del alquiler” y que se “pare el abuso inmobiliario” en la ciudad.

La organización nace con el objetivo de ser una plataforma de presión ante los propietarios y las instituciones que “no son capaces de resolver un problema muy grave”.

Piden mejores precios

Las entidades vecinales que se han unido para formar esta asociación lo han hecho por el “sofoco de los altos precios que no podemos pagar”. “Se piden condiciones inaccesibles, y las ofertas que encontramos aún son peores”, expresan en un comunicado.

Se sienten expulsados de sus barrios de toda la vida y en plena “lucha contra la gentrificación y los procesos de presión turística”, explican fuentes del nuevo colectivo a Crónica Global.

El Sindicat de Llogaters i Llogateres se presentará en sociedad el 12 de mayo en el Casinet d’Hostafrancs (Sants-Montjüic). Hasta ahora existían varios movimientos ciudadanos que protestaban para reclamar el derecho a una vivienda digna, pero ninguno de ellos amparaba estos derechos.

Actualmente en Barcelona un 30% de los vecinos vive en condiciones de alquilado, y el gasto medio es de 750 euros por un piso. El 83% de los deshaucios en 2015 se dio por el aumento del precio del alquiler, insalvable para algunas familias. En 2016 fue del 8%.

Los vecinos de la Barceloneta protestan ante la explotación turística / CG

Los vecinos de la Barceloneta protestan ante la explotación turística / CG

Sin ánimo de lucro

Desde hace meses, el grupo promotor de este colectivo se ha reunido periódicamente para trabajar por esta organización sin ánimo de lucro, que “propone medidas legales para cambiar la ley de alquileres urbanos (LAU)” y que pide frenar “los abusos inmobiliarios ante los alquilados”.

Esta asociación ofrecerá también charlas, talleres y jornadas que estarán orientadas a dar consejos a los inquilinos de todos los barrios de la ciudad.

Las entidades vecinales de Madrid también se han interesado en este nuevo proyecto. De hecho han decidido conformar esta misma organización en la capital de España. “En Madrid hay la misma especulación con el tema de la vivienda”. Un problema que “no tardará en salir a relucir en otras ciudades”, expresan desde el nuevo sindicato a este medio.

Los ayuntamientos muestran su apoyo

Los ayuntamientos de Barcelona y Madrid también se organizado para evitar la expulsión vecinal y comercial de los barrios. Las dos principales ciudades de España unirán fuerzas e iniciativas para frenar la gentrificación de los centros urbanos. Ambos consistorios piden al Gobierno una mayor inversión en esta materia que “garantice la vivienda para todos los ciudadanos”.

Las dos ciudades han creado un campo de trabajo que contiene herramientas y cambios legislativos para evitar que se incremente el fenómeno de “perdida de identidad de los barrios” y evitar la marcha “de los vecinos que viven del comercio tradicional”. La primera reunión entre las urbes tendrá lugar el próximo otoño.