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Un niño disfruta de la verbena de San Juan en Barcelona / EUROPA PRESS

Barcelona recupera el Sant Joan pre-Covid, pero limita la pirotecnia ante el riesgo de incendios

Los bomberos, que vigilarán las zonas más sensibles con drones, recuerdan que está prohibido manipular fuego a menos de 500 metros de las áreas boscosas de Collserola y Montjuic

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Barcelona se prepara para celebrar una de las mayores festividades del año, que dará el pistoletazo de salida a un verano que se prevé que esté marcado por la inseguridad. La verbena de San Juan supondrá un reto para los servicios de emergencia, que este lunes han presentado un dispositivo municipal especial para una noche en la que preocupan especialmente los incendios.

Pedro Velázquez, el intendente mayor de la Guardia Urbana de Barcelona, ha asegurado que esperan una afluencia de gente similar a 2019, cuando tuvieron que desalojar de las playas a entre 50.000 y 60.000 personas. Por eso, desde la policía municipal han confirmado que esa noche habrá más de 400 agentes trabajando en lo que califican como el "dispositivo más importante del año". La GUB pondrá el foco principalmente en los riesgos de convivencia, la prevención de delitos e incendios y la seguridad vial. "Supondrá un reto. Estimamos que recibiremos unas 1.000 llamadas de los ciudadanos por diversos motivos --actividades delictivas, ruidos y siniestros viales-- que pondrá a prueba nuestra capacidad de reacción", ha confirmado Velázquez. 

Evitar agresiones sexuales

En este sentido, la Guardia Urbana se centrará en el consumo de alcohol, con especial atención a la zona de playas. En concreto, aumentarán la presión sobre las fuentes ilegales de suministro de bebidas alcohólicas, "la venta ambulante y fuera de horario". El intendente mayor de la GUB ha recordado que precisamente el estado etílico de las personas durante esa noche las hace más vulnerables por lo que, en colaboración con Mossos, desplegarán efectivos tanto uniformados como de paisano para evitar hurtos y, en especial, agresiones sexuales. 

En la misma línea, el regidor de Emergencia Climática y Transición Ecológica Eloi Badía ha explicado que se habilitará un punto lila en la zona de playas con cinco parejas itinerantes que trabajarán en la sensibilización, prevención y atención de las violencias sexuales y LGTBIfóbicas. Además, ha asegurado que los baños portátiles de las playas han sido ubicados con perspectiva de género y que se ha reforzado el alumbrado público para evitar zonas oscuras. En las zonas de mayor afluencia de gente, la GUB reforzará su presencia entre las zonas de ocio hasta y los transportes públicos para que las mujeres se sientan seguras durante estos trayectos. 

Petardos, solo en la ciudad

Los responsables del dispositivo han recordado que, aunque la verbena de San Juan se caracteriza por los espectáculos de pirotecnia y las hogueras, este año el uso de petardos estará restringido. El teniente de alcalde de Prevención y Seguridad Albert Batlle ha anunciado que se prohíbe la manipulación de cualquier artificio incendiario a menos de 500 metros de las zonas boscosas de Collserola y Montjuic. Así se ha decidido "por la alerta meteorológica que vive el país" y que obliga a "extremar la prudencia para evitar estos incendios". Aún así, los efectivos de bomberos aumentarán las dotaciones en toda la ciudad y vigilarán las zonas más sensibles con la ayuda de drones

En esta verbena, la primera desde el inicio de la pandemia sin restricciones de aforo en las playas, Eloi Badia ha confirmado que el Ayuntamiento aumentará en más de 300 trabajadores el servicio de limpieza. "Es el dispositivo al que más recursos destinamos, el más importante del año con más de 1.300 trabajadores" que limpiarán las playas desde las seis de la mañana. Además, se colocarán papeleras y contenedores adicionales en las zonas de mayor afluencia. Lo harán para reducir el impacto medioambiental y el enfado de los vecinos de las zonas más afectadas por esta celebración, como el barrio de La Barceloneta. Desde el Ayuntamiento se comprometen a intentar minimizar el ruido en las zonas residenciales, ofreciendo rutas alternativas para respetar el descanso de los vecinos. También limitarán el acceso de vehículos motorizados a las playas, por lo que el metro funcionará toda la noche.