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Varios medios de movilidad en Barcelona

El Ayuntamiento de Barcelona apuesta por promocionar el ‘motosharing’

El consistorio lanza una campaña con el RACC y las empresas de alquiler de motos para promover la seguridad vial entre los usuarios de este servicio

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El Ayuntamiento de Barcelona afianza su apuesta por el motosharing con una campaña conjunta con el RACC y las empresas de alquiler de motos para promover la seguridad vial entre los usuarios de este servicio.

La Guardia Urbana ha detectado que el este servicio está implicado en el 5 y el 10% del total de los accidentes de tráfico ciudad. “Hay unos 3.700 accidentes de vehículos cada año en Barcelona. El año pasado, las motocicletas de uso temporal estuvieron implicadas en 374 accidentes”, ha puntualizado el inspector jefe de la Unidad de Investigación de Prevención de la Accidentalidad (UIPA), Xavier Cabedo, en un encuentro con la prensa. 

Bajar la sinisestralidad

El año pasado Barcelona tuvo 22 víctimas mortales por accidentes de tráfico, 14 de ellas motoristas. En lo que va de 2020, nueve personas han muerto en la ciudad en estas circunstancias, cinco de ellas motoristas, tal y como ha avanzado la regidora de movilidad, Rosa Alarcón. “Tenemos que bajar la siniestralidad de los usuarios de motocicletas, no queremos ni un muerto ni un herido más”, ha sentenciado la socialista.

El presidente del RACC, Josep Mateu, ha remarcado la importancia de la moto en Barcelona. Hay unas 300.00 motocicletas censadas en la ciudad y un crecimiento de este vehículo del 7,7% en los últimos 10 años. El ejecutivo ha hecho hincapié en la necesidad de que la capital catalana sea “un referente en la seguridad viaria de las motos", así como en la integración de este vehículo en el transporte metropolitano.

Beneficios del ‘motosharing’

Alarcón y Mateu consideran que esta manera de desplazarse por la ciudad “mejora la calidad del aire y la eficiencia energética”, además de “favorecer la fluidez de la ciudad” y descongestionar el transporte público. Para promocionar su uso, Alarcón apuesta por concienciar a la ciudadanía sobre las ventajas de este modelo de transporte, pero también por poner recursos desde la administración pública. Facilitar la obtención de las licencias necesarias para ofrecer servicios de alquiler de motos por minutos sería una de estas iniciativas. 

“Los usuarios de motosharing no tienen más accidentes que el resto”, añade Mateu, quien observa que “suelen ser conductores más prudentes, tal vez por la falta de experiencia”. El objetivo ahora se centra en que estos motoristas ocasionales sigan la normativa más básica, es decir, que vayan bien equipados --ni con pantalones cortos ni con chanclas--, que se pongan el casco y que no conduzcan bajo los efectos del alcohol y las drogas.

Nuevas licencias

En Barcelona, el consistorio repartió en junio 6.958 licencias de motosharing entre 12 compañías de forma alícuota, es decir, concediendo los mismos permisos a todos ellos. Pero la experiencia de la crisis sanitaria obliga a replantear si esta cantidad resulta suficiente para satisfacer la creciente demanda por parte de la ciudadanía, que ve en los desplazamientos individuales una manera efectiva de perpetrar la distancia de seguridad exigida para frenar el Covid-19, y que brilla por su ausencia en el transporte público.

El consistorio barcelonés se ha comprometido a alcanzar las 10.000 licencias este mismo año y está sobre la mesa de RACC y las empresas de motosharing ampliar dicho servicio a toda el área metropolitana.