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Foto del local y parte de la documentación que la propietaria aporta para denunciar la usurpación de identidad / CG

El Ayuntamiento de Barcelona autoriza la venta de una licencia sin la firma de la propietaria

El consistorio "no encuentra" el expediente de la transmisión de un restaurante de Ciutat Vella que su propietaria ha denunciado por usurpación de identidad

4 min

Rocambolesca la historia en la que está inmersa la vecina de Barcelona, Laura Bombín García, desde que el día 15 de julio del año pasado descubrió casi por casualidad que la licencia de Restaurante C3 (de la que ella era propietaria) correspondiente al establecimiento situado en el número 25 de la calle Nou de Sant Francesc del distrito de Ciutat Vella, había sido trasmitida a un ciudadano chino llamado Zingping Lu.

“No firmé nada”

Comunicado de la transmisión de la licencia.

“No procedí a traspasar nunca dicha licencia, ni he firmado hoja de trasmisión ni he acudido a una notaria o banco a autentificar la firma (requisito indispensable para que el ayuntamiento pueda otorgar la trasmisión). La lógica indica que se ha procedido a falsificar mi firma así como se ha usurpado a mi persona. Ni conozco ni he visto en mi vida a ese señor”.

El juez lo admite a trámite

Denuncia de la propietaria.

Así se expresa Laura Bombín en la denuncia que ha presentado en los juzgados de instrucción de Barcelona y que ya ha sido admitida a trámite.

Esta mujer adquirió la licencia C3 del restaurante de la calle Nou de Sant Francesc para poder “renunciar ella a fin de trasladarla a otra ubicación diferente", una posibilidad expresamente contemplada y regulada en el Plan Especial de Establecimientos de Concurrencia Pública, Hostelería y otras actividades del distrito de Ciutat Vella. La intención de esa mujer era, con la mencionada licencia, abrir un restaurante en la calle Cervantes.

Su licencia, de mano en mano

Informe urbanístico.

Cuando el 15 de julio pasado compareció en el distrito para gestionar el pertinente papeleo, fue informada que aquella licencia ya no constaba a su nombre sino al de un hombre llamado Zhingping Lu, que a su vez, y según la información oficial, estaba en trámite para vender la licencia a una tercera persona.

Laura Bombín contrariada por la noticia y sin dar crédito a lo que se le acababa de informar desde el propio distrito municipal reclamó oficialmente el expediente administrativo correspondiente a dicha licencia. Y el expediente no apareció. Al menos no de forma íntegra porque el supuesto documento que sostiene la supuesta venta o trasmisión de la licencia entre aquella mujer y el ciudadano chino, (tramitado mientras el equipo de gobierno de Xavier Trías estaba al frente del ayuntamiento) no se sabe dónde está.

La víctima ha pedido al juez que tome cartas en el asunto ya que, según las fuentes jurídicas de su defensa, el tema puede ser la punta del iceberg de algo mucho más grave: el descontrol (en el mejor de los casos), o las irregularidades en la concesión y trasmisión de licencias de negocios en Ciutat Vella durante los años de gestión municipal de CiU.

El juez ha pedido ya dicha información al ayuntamiento.