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Una imagen del proyecto para Les Glòries de Barcelona / CG

La auditoría de Glòries responsabiliza al ayuntamiento del sobrecoste de las obras

La UTE que ha construido parte del túnel exige al consistorio la liquidación del trabajo hecho y el compromiso de no penalizarles “porque la culpa del aumento es de Bimsa”

Carlos Quílez / Nuria Vázquez
7 min

La famosa auditoría encargada a finales del año pasado a instancias del grupo municipal de Barcelona de la CUP sobre la construcción del túnel de Les Glòries concluye que el autor del proyecto, o sea, el consistorio, es el responsable del desvío de las obras y de su presupuesto por los numerosos errores que contenía por información defectuosa.

Los expertos del Institut Técnic de la Construcció de Catalunya (ITeC) avalan las modificaciones que se han tenido que hacer sobre la marcha. “En caso de haber conocido la situación real del muro pantalla y del colector en el momento de redactar el proyecto constructivo, y conocidas el resto de incidencias que han acaecido en estos 22 meses de obra, se habría tenido un proyecto similar al proyecto modificado que se está redactando actualmente con un coste del orden del ahora valorado en este proyecto modificado”.

Los constructores se van

Esta afirmación, obviada por los responsables municipales que presentaron la auditoría, es el agarradero de las constructoras Rogasa, Copisa, Arnó y Compsa para exigir al consistorio la liquidación de la obra hasta el momento realizada.

El ayuntamiento ha anunciado que volverá a sacar a concurso la construcción del túnel para corregir “errores de avaluación presupuestaria” que atribuye a las empresas. Sin embargo, son las compañías las que, en una reunión mantenida con el consistorio hace tan solo una semana, mostraron su voluntad de abandonar el encargo, hartas de acusaciones infundadas cuando la propia auditoría apunta a la incorrección de los informes técnicos de Bimsa --la empresa de infraestructuras municipal-- como los causantes del “desajuste presupuestario” que ahora se achaca a los ejecutores de la obra.

La tercera parte del desvío

De hecho, fuentes cercanas al caso sostienen que la voluntad de las empresas que forman la UTE no era otra que negociar. Sin embargo, la máxima negociación se ciñó a una oferta tajante por parte del consistorio como respuesta a la petición de más presupuesto para la obra y que, a su vez, reforzaba la idea de que estaba al corriente de los desvíos. La UTE pidió 36 millones de euros y el equipo de Gobierno de Colau ofreció 12 millones.

La auditoría señala, no obstante, cierto aventurerismo por parte de los constructores. "En este caso, sea por falta de obra pública en el sector en los últimos años, sea por el importante volumen de la obra, se presentaron ofertas económicamente más agresivas de lo que es habitual en otras licitaciones del mismo promotor", dice en referencia a Bimsa. En concreto, se quedaron el proyecto con una rebaja del 24,31%, lo que implícitamente reduce su margen de maniobra para asumir imprevistos.

Resarcimiento legal

El proyecto del túnel de la plaza de Les Glòries fue diseñado y técnicamente perfilado por el ayuntamiento. El director de obras es un delegado de Bimsa, y la UTE –en la que participan las cuatro empresas citadas-- se ha limitado a ejecutar lo planificado, según recuerdan fuentes empresariales. Por esa razón, el conglomerado exige la parte proporcional del presupuesto inicial de la obra y el compromiso del consistorio para no penalizarles antes de abandonar el encargo.

Momento de las obras en la Plaza de Glòries / CG

Momento de las obras en la Plaza de Glòries / CG

La auditoría avala la “contrastada experiencia nacional e internacional del proyectista, pero fue muy optimista a la hora de considerar los condicionantes externos que podían aparecer en fase de obra”.

Carta a Colau

Un informe elaborado por los responsables de la UTE, y que en forma de carta se enviará a la alcaldesa, Ada Colau , señala: “Formulamos nuestra propuesta económica en el contrato de ese proyecto inicial que finalmente se ha desvelado como incierto e incompleto”.

Los constructores se lavan las manos en relación a los sobrecostes. La UTE se ampara en el informe de los técnicos independientes cuando señala los errores de apreciación de los técnicos municipales que sacaron a concurso las obras.

Información “incierta”

La información sobre las infraestructuras ferroviarias (línea de Maçanet y de Puigcerdà de Adif) es incierta especialmente en lo que se refiere a un colector situado bajo esas líneas. Durante las obras, su aparición provocó un descenso de 1,55 metros en el rasante del túnel.

También se tuvo que reducir en 63,2 centímetros la profundidad del túnel de contención de la llamada “pantalla Llobregat”.

Una división errónea

Las constructoras critican en ese documento la decisión de Bimsa de dividir el proyecto en dos fases. Todas las “sorpresas” han aparecido en esa primera fase presupuestada, lo que ha motivado que los costes iniciales considerados en el contrato hayan resultado “poco realistas”.

Los constructores piden a la alcaldesa que evite presentar a la UTE constructora como la responsable de la situación, “mucho menos cuando existe un informe que exonera de la mencionada responsabilidad”. Por esa razón, y ante el revuelo político que se ha levantado en torno al caso, anuncian que se reservan el derecho a acciones judiciales en defensa de su imagen.