El atracador que se ha ido de rositas porque “sólo intimidaba” con un papel

Un juez de Barcelona deja libre a un peligroso delincuente que atracó tres bancos con sendas notas manuscritas en las que atemorizaba a los empleados

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Agentes de la Policía Nacional junto a una oficina del BBVA atracada / EP
01.08.2017 00:00 h.

Julián F.L. es lo que en el argot penitenciario se conoce como un taleguero, es decir, un tipo que ha pasado más tiempo en la cárcel que en la calle. Su palo (especialidad): los atracos a bancos. Su método, tan curioso como efectivo, era el siguiente: entraba en la entidad bancaria con porte educado y sin llamar excesivamente la atención. Preguntaba por el director o el interventor con la excusa de solicitar información para una hipoteca o cualquier otro producto bancario.

Una vez era recibido por el empleado de la sucursal, el atracador le mostraba una hoja de papel manuscrita en la que anunciaba que aquello era un atraco, que “era portador del sida y que le entregasen el dinero en silencio y con rapidez” o actuaria contra los allí presentes. 

Extrema intimidación

En alguna ocasión, Julián F.L. se llevaba la mano al bolsillo de su chaqueta en un gesto propio de la películas de gánsters, cuando un matón apuntaba a otro con el arma escondida en la ropa.

El caso, sin embargo, es que J.F.L. nunca utilizó armas de fuego, pero el grado de tensión, de intimidación y de subyugación que provocaba eran altísimos. El grupo central antiatracos de los Mossos d'Esquadra le ha imputado tres asaltos consumados en Barcelona a sucursales de Caixabank y el BBVA​. El botín obtenido oscila entre los 1.000 euros y 2.000 euros. En uno de los atracos, el director logró accionar la alarma que comunica la sucursal con la policía y el delincuente, en su huida, pudo ser detenido. En el momento del arresto se le incautó la mencionada nota, que no era otra cosa que “el arma intimidatoria” que ese hombre utilizaba para robar.

Pillado pero libre

Los agentes antiatracos han logrado imputarle dos golpes más cometidos en julio en la ciudad de Barcelona. En el registro de su casa aparecieron las ropas que llevaba durante los atracos, según la fotografías de las cámaras de seguridad.

Un caso (o mejor dicho, tres casos) resueltos, pensaban los Mossos. Sin embargo, el juez de Instrucción número 5 de Vilafranca le ha dejado en libertad para perplejidad de los agentes de la comisaría central de Sabadell. Según el juez, el uso de la nota y las circunstancias de los atracos no sugieren “suficiente intimidación”. Algunos de los empleados de los bancos asaltados precisaron ayuda médica tras los atracos.

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