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El secretario de Salud Pública de Cataluña, Josep Maria Argimon / EP

Argimon apunta a comidas de Navidad con 10 personas y sin contar a los niños

La Generalitat abre la puerta a flexibilizar las condiciones de los encuentros, que siempre se limitarían a dos burbujas familiares

3 min

El Gobierno catalán se alineará con el diseño estatal de los encuentros navideños en plena pandemia de coronavirus. Así lo ha apuntado el secretario general de Salud, Josep María Argimon, en una entrevista este lunes por la mañana en TVE. Apunta a que se elevaría de seis a 10 el número de adultos que se podrían sentar en la mesa con un límite, “que no se superen las dos burbujas familiares”.

Otra de las incógnitas que ha despejado es qué ocurre con los niños. Deja claro que los pequeños “no son grandes contagiadores” tal y como se apuntaba en los estudios iniciales del coronavirus, por lo que no computarían para fijar el límite de comensales. “Su riesgo de contagio es pequeño”, ha manifestado Argimon.

14 años, el límite para ser ‘niño’

¿Qué edad contempla el departamento de Salut para entrar en la categoría niño? “Hablaríamos de 14 años”, ha sentenciado Argimon. Todos los menores que superen esta cifra sí que se deberían contar para fijar el límite de 10 personas en una mesa y frenar la expansión del Covid-19, el gran temor de las administraciones en las fiestas.

El propio responsable de salud pública de Cataluña deja claro que aún no se ha aprobado flexibilizar el diseño oficial de la Navidad en la comunidad. Por ahora, el límite se mantiene en seis personas de dos burbujas de convivencia, sin que esté claro si los niños computen o no.

Pacto estatal

Todas estas cuestiones se debatirán en las próximas horas en el seno de la Generalitat. Cabe tener en cuenta que el plan de desescalada del Govern no concluye hasta el 21 de diciembre y que esta fecha se puede retrasar si la situación epidemiológica de la comunidad así lo indica.

También se debe tener en cuenta que el Gobierno busca un pacto autonómico para que todos los ciudadanos tengan los mismos derechos a la hora de celebrar la Navidad. Se apunta a que las fiestas serán una pequeña ventana de apertura de cara a un enero más duro, ya que a la crisis del coronavirus se le unirán los brotes de gripe común de cada año. Los hospitales y centros sanitarios de todo el país ya se preparan por lo que aseguran que será un invierno duro desde el punto de vista médico en el que se teme por un nuevo colapso.