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Cargas de los Mossos en el aeropuerto del Prat tras la condena del 1-O / EFE

Archivada la causa contra tres mossos por la pérdida del ojo de un manifestante en El Prat

Un juzgado da carpetazo a la denuncia de Irídia después de que un joven resultase herido grave en las cargas del aeropuerto durante los disturbios postsentencia

5 min

Un juzgado ha decretado el archivo de la causa contra tres agentes de los Mossos d'Esquadra, investigados por las cargas en el aeropuerto de El Prat el 14 octubre de 2019, cuando un joven perdió un ojo tras la actuación policial, durante las protestas por la condena del 1-O.

Los encausados eran tres miembros de los antidisturbios --la Brigada Móvil--, todos ellos escopeteros, bajo sospecha de haber disparado el proyectil de foam que causó la lesión al manifestante, que había acudido a la convocatoria de Tsunami Democràtic en rechazo al fallo del Supremo contra los líderes del procés.

Tres mossos investigados

Entonces, la titular del Juzgado de Instrucción 5 del Prat abrió una investigación contra los agentes para dilucidar si dicha lesión era compatible con el lanzamiento del foam, después de que la asociación Irídia presentase una denuncia por estos hechos. Ahora la misma magistrada da carpetazo a la causa contra los antidisturbios, a quienes han defendido los servicios jurídicos de Sap-fepol, sindicato mayoritario del cuerpo.

Sostiene la juez que la pérdida del ojo del joven podría constituir un delito de lesiones, pero que no ha podido "determinarse qué agente de los Mossos disparó el proyectil" que impactó contra el manifestante. Según consta en el auto, al que ha tenido acceso Crónica Global, "dada la situación de graves desórdenes públicos, y el riesgo de que los manifestantes tomasen una infraestructura crítica como es el aeropuerto, así como los daños materiales en las instalaciones, y el grave peligro para la integridad física de los allí presentes", el mando operativo de la Brimo solicitó autorización para usar las lanzadoras. Una petición que aprobó el jefe del dispositivo desde el Cecor --centro de mando--.

Sin comunicación de los disparos

Tras ello, este mando, subinspector de los Mossos, ordenó a los escopeteros "fuego a discreción, habiltándolos a realizar disparos [de foam] selectivos y discriminados a manifestantes que efectuasen lanzamientos a los agentes o que acometieren de forma contundente contra la línea policial". La magistrada considera probado no solo el riesgo provocado por los disturbios, sino también los reiterados avisos de los Mossos antes de actuar --tal y como prueban las imágenes aportadas a la causa--.

Imagen del asedio de Tsunami Democràtic al aeropuerto de Barcelona-El Prat / EFE
Protesta convocada por Tsunami Democràtic al aeropuerto de Barcelona-El Prat en octubre de 2019 / EFE

Sí recoge la juez que "en aquella situación crítica no hubo mecanismo de control de disparos", precisamente por "la situación excepcional y de gravedad en las que se hallaban" los policías. Por tanto, no se han podido cuantificar. Considera que "seguramente" fue una bala de foam la que causó la lesión al joven, pero concluye que no es posible saber quién disparó dicho proyectil.

Lesión ocular

Subraya además que "la situación a la que tuvieron que hacer frente los agentes era muy compleja" y que "durante todo el día estuvieron en inferioridad numérica a la de los manifestantes", lo que "complicó restablecer el orden público cuando la protesta se volvió más violenta". Por todo ello, la magistrada decreta el sobreseimiento provisional de las actuaciones.

Sap-fepol celebra la decisión judicial, ya que en caso de haber sido procesados, los tres mossos se habrían enfrentado a penas de hasta 12 años de cárcel por un delito de lesiones. El sindicato señala además que el archivo supone un "precedente muy importante del que podrán beneficiarse otros efectivos investigados por actuaciones durante desórdenes públicos de extrema hostilidad y violencia".

Seguridad jurídica para los agentes

Lamentan así que Irídia aprovechase este incidente para "criminalizar la actuación de todo el cuerpo policial" y reclaman "seguridad jurídica" para los agentes de orden público, "tanto en el ejercicio de sus funciones" como en el "uso de las herramientas aprobadas por el Parlament", en referencia al foam.