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Chimeneas de la incineradora Tersa y de Endesa

Los pasos del AMB para reducir residuos no convencen a los ecologistas

El Área Metropolitana de Barcelona aprueba el plan de reducción y reciclaje de residuos con el objetivo de cumplir las directrices europeas

5 min

El Área Metropolitana de Barcelona (AMB) da un tímido paso para avanzar hacia la consecución del residuo cero, el objetivo ambiental compartido con el resto de países de la Unión Europea. El AMB formalizó ayer martes un pacto a escala metropolitana con el Govern de la Generalitat --a través de la Agencia de residuos de Catalunya (ARC)-- y los 36 ayuntamientos metropolitanos para avanzar en este sentido con el horizonte puesto en 2025.

El acuerdo, incluido dento del Programa metropolitano de prevención de residuos y gestión de recursos y residuos municipales 2017-2025 (Premet25), tiene como objetivo cumplir con las tasas de reciclaje exigidas desde la Unión Europea, fijadas en un 55% para 2025 y del 60% en 2030. Estos porcentajes distan mucho del actual, "estancados" desde hace años en el 35%, según el vicepresidente de Medio Ambiente del AMB y concejal de Presidencia y Energía del consistorio barcelonés, Eloi Badia. Según él, el sistema de reciclaje actual, basado en la separación de desechos por contenedores, "ha tocado techo". Por ello, considera necesario liderar un pacto municipalista que implique a administraciones, industria, comercio y a la ciudadanía que sustituya el actual sistema por uno de gestión individualizada.

Sistema individualizado

En concreto, el nuevo programa determina que en 2025 toda la población, comercios y negocios del AMB deberán implementar un sistema individualizado de recogida de residuos, como el sistema Puerta a Puerta, los contenedores inteligentes y las recogidas comerciales específicas, además de establecer tarifas en función de los residuos generados.

Asimismo, prevé abandonar de forma progresiva el modelo actual basado en los ecoparques, que se convertirán en plantas de tratamientos más especializadas, con un mayor énfasis en aquellas dedicadas a la gestión de la materia orgánica. Otro de los puntos contemplados en el plan es la reducción de la incineración de residuos en la planta de Tersa ubicada en Sant Adrià de Besòs, que ha enfrentado al gobierno de BComú directamente con colectivos ecologistas durante esta legislatura. Ahora Eloi Badia ha puesto encima de la mesa el cierre de dos de los tres hornos de la incineradora para 2025.  

Críticas de los ecologistas

Sin embargo, el programa Premet2025 ya ha sido criticado por los grupos ecologistas, que lo consideran insuficiente y poco ambicioso para los objetivos que se plantea. Ecologistas en Acción considera que el plan será incapaz de cumplir las normas de la Unión Europea para la incineración de residuos reciclables, orgánicos, domiciliarios y urbanos.

El grupo ecologista denuncia, junto a otros colectivos, que Premet2025 acepta y permite la incineración de residuos en la planta de Tersa, lo que considera incompatible con cumplir la ley europea que dice que la "recuperación de residuos es preferente sobre la recuperación de energía".

Cifras del AMB

Ecologistas en Acción también lamenta que el Premet2025 no incluye objetivos ni medidas concretas, vinculantes y calendarizadas de reducción de residuos. Por ello, considera que las medidas anunciadas son "meras declaraciones de intenciones" que no avanzan en la lucha contra el cambio climático y la consecución del objetivo de residuo cero. 

Según el AMB, el cumplimiento de estos objetivos permitirá reducir las emisiones de gases de efecto invernadero entre 160.000 y 150.000 toneladas al año; las administraciones ahorrarán unos 20 millones al año en recogida selectiva, y se crearán entre 1.047 y 1.650 empleos hasta 2025 en relación a la gestión de residuos en el área metropolitana.