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Tienda de bicicletas de alquiler en Barcelona / AIRBICI

La alternativa privada al Bicing arruina a las pequeñas tiendas de alquiler

La ampliación del bike-sharing en Barcelona también genera dudas entre algunas plataformas de usuarios

5 min

Cuenta atrás para el pistoletazo de salida de la alternativa privada al Bicing. A partir del próximo 14 de julio, más de 3.000 bicicletas de uso compartido gestionadas por empresas privadas empezarán a circular por la capital catalana.

Un usuario de Bicing circulando por Barcelona / EP
Un usuario de Bicing circulando por Barcelona / EP

Aunque los operadores se muestran eufóricos por la puesta a punto del servicio, la medida no está exenta de polémica. Sus efectos sobre la movilidad y la cesión del espacio público a agentes privados centran las críticas de las pequeñas empresas de alquiler de bicis y de algunas plataformas de usuarios.

Los negocios locales, abocados a la ruina

“Es la muerte anunciada del comercio de alquiler de bicicletas”. Con esta rotundidad se expresa un portavoz de la asociación BiciTours, que agrupa a las pymes locales del sector. “Durante el último año han cerrado 50 tiendas, y las que aguantan malviven compartiendo el alquiler con la venta de vehículos”, informa este pequeño empresario.

Para BiciTours, el error fundacional del Ayuntamiento ha sido poner al mismo nivel el renting en la vía pública de motos y bicicletas. “Ya existe un servicio de bicicletas para residentes, que es el Bicing. Con esta ampliación lo único que se hace es ceder el espacio público a empresas para que hagan negocio”, explica el representante de la entidad.

Bicicleta de alquiler Jump / JUMP
Bicicleta de alquiler Jump / JUMP

3.000 nuevas bicicletas compartidas

El gobierno local ha repartido 3.031 licencias de bicicleta --la intención inicial era entregar 944 más, cuyo proceso de adjudicación se ha iniciado de urgencia-- a siete compañías distintas. Cada una de ellas podrá distribuir 433 bicis durante un periodo de tres años, prorrogable por un año adicional.

Las empresas seleccionadas son Yego Urban Mobility, Smart Cycles --tras la cual se encuentra la marca Donkey Republic--, Scoot Networks Iberia, Boltest Txfy, Jump Bicycles Spain, Cooltra Motos e Idribk Spain --razón social de Mobike en España--. Todas ellas deberán abonar una tasa de 71,51 euros por vehículo a cambio de operar en la vía pública, además de cumplir otros requisitos como ofrecer un sistema de geolocalización o dispersar su flota para evitar su concentración en el centro urbano.

Entusiasmo de los operadores

Frente al pesimismo del tejido local, destaca el entusiasmo de los propios operadores. Gerard Gomà, general manager de Scoot, considera que esta concesión llega en un momento en que “la movilidad individual y sostenible tomará impulso por el Covid-19”. Además, Gomà cree que el negocio no ha tocado techo: “Barcelona cuenta con 200 kilómetros de carril bici. Según nuestros cálculos, hay una bici por cada media hora y kilómetro, por lo que hay espacio para crecer”.

Gerard Gomà, general manager de Scoot / SCOOT
Gerard Gomà, general manager de Scoot / SCOOT

El portavoz de Idribk Spain, Hunab Moreno, comparte este planteamiento: “La oferta de bicicletas públicas es totalmente insuficiente para cubrir la demanda existente”. Actualmente, el Bicing cuenta con 7.000 bicicletas y una comunidad que supera los 110.000 usuarios.

El ayuntamiento descarta problemas de movilidad

Este desembarco de bicicletas también provoca dudas sobre los efectos que tendrá en la movilidad. Una fuente municipal sostiene que el número de licencias se adecúa a la cantidad de aparcabicis o us invertidas en la ciudad --se estima que hay entre 30.000 y 40.000 anclajes--, “aunque se trabaja para ampliarlos en la medida que sea posible”.

Durante las últimas semanas, también se han habilitado 21 kilómetros adicionales de corredores para ciclistas señalizados en la calzada con pintura amarilla. Según datos del consistorio, “con estas intervenciones se ha hecho crecer un 10% la red ciclista”.

Críticas de Amics de la Bici

Para el Ayuntamiento, estas actuaciones alejan cualquier riesgo de saturación en los carriles bici. Sin embargo, otras voces son más escépticas. Albert Garcia, miembro de Amics de la Bici, advierte de que “la infraestructura ya resulta insuficiente para el Bicing”.

Entre los principales defectos detectados por esta plataforma se encuentran la estrechez de los carriles bici, su falta de desdoblamiento y la escasa conectividad entre barrios. También se apunta la escasez de us invertidas donde estacionar el vehículo. “No se ha previsto en absoluto el crecimiento de los usuarios”, zanja Garcia.