Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Estafa que utiliza al Banco Santander como gancho / MOSSOS

La policía alerta de una estafa que utiliza al Banco Santander como gancho

Los delincuentes solicitan a los clientes que hagan ‘click’ en un enlace fraudulento bajo el pretexto de que si no actualizan los datos perderán el acceso a su cuenta

3 min

Los Mossos d’Esquadra han emitido una alerta este lunes para avisar a los clientes del Banco Santander de una nueva estafa de phishing. Tal y como ha explicado la policía catalana, los delincuentes envían un mensaje a los usuarios haciéndose pasar por el banco y solicitan a los clientes que verifiquen los datos de su cuenta. 

En concreto, los delincuentes solicitan a los clientes que hagan click en un enlace fraudulento bajo el pretexto de que si no actualizan los datos perderán el acceso a su cuenta, que será “bloqueada o suspendida”. 

Se hacen pasar por el banco

Para obtener las claves de los clientes, los supuestos estafadores habrían recurrido a la modalidad phishing, que consiste en engañar a la víctima y hacer que comparta contraseñas, números de tarjeta de crédito y otra información confidencial haciéndose pasar por una persona o institución de confianza, como en este caso por su propio banco.

Los medios utilizados por los estafadores suelen ser el envío de correos electrónicos, mensajes SMS u otros medios en los que se envía un enlace a la víctima que la redirige a un sitio web preparado por los criminales --que imita al de la empresa legítima-- y en el que se invita a la víctima a introducir sus datos personales.

La presión psicológica

En esta modalidad de estafa siempre se intenta anular el sentido común de las víctimas añadiendo el factor de la presión psicológica, ya sea con pretextos de bloqueos de cuentas bancarias --como en este caso-- entregas de paquetes urgentes o amenazas de multas o sanciones.

Una vez acceden a dicho enlace, las víctimas observan una página web que aparentemente es legítima, en la que se solicita que introduzcan su cuenta personal, datos personales, bancarios y contraseñas, a lo que las víctimas, engañadas, ceden dichos datos, siendo en ese momento cuando los estafadores obtienen los datos necesarios para realizar compras masivas antes de que se descubra la estafa.